Qué se dice

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Un aguaje.-  Al parecer solo se trataba de un aguaje, de una charada para ganar tiempo y espacio en los periódicos, el anuncio del Procurador General de la República, el doctor Radhamés Jiménez, de que a principios del mes de enero  daría a conocer al país los nombres de los autores intelectuales, léase los “pejes gordos”,  detrás de la Matanza de Paya, en Baní, y por supuesto qué pasó también con el dinero y la droga desaparecidos desde entonces.

Pero arrancó el 2009 con todos sus ímpetus, enero agotó ya su  tercera semana como si hubieran sido  tres días, y la opinión pública —a la que se  prometió, como siempre, llevar esas investigaciones “hasta las últimas consecuencias”— sigue todavía sin conocer  los nombres de los que, desde su bien resguardada impunidad, ordenaron perpetrar la masacre.

Matasiete.- La Policía informó ayer el apresamiento de un hombre de 26 años al que acusa de dar muerte nada mas y nada menos que a nueve personas, además  de provocar heridas de bala a dos menores. El susodicho, según el parte policial, cometió la mayoría de sus crímenes en el sector de Guachupita,  hasta que fue detenido en un operativo realizado en la zona por agentes adscritos a la Dirección Central de Investigaciones Criminales de la institución del orden.

Sorprende  que un hombre con un  prontuario tan extenso, con todas esas muertes  sobre sus espaldas, anduviera por ahí haciendo y deshaciendo a su antojo sin haber caído víctima  de uno de los intercambios de disparos que tantos delincuentes, falsos y verdaderos, han despachado al otro mundo. Definitivamente, en eso de los mentados “intercambios” no son todos los que están ni están todos los que son.


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