QUÉ SE DICE: ¡A trabajar!.-

Claudio Acosta

Cayó como una piedra en el ojo entre funcionarios y empleados del Ministerio de Salud el anuncio de su incumbente, el doctor Rafael Sánchez Cárdenas, de que a partir del primero  de agosto el horario de salida de la institución  es a las 4:00 de la tarde, no a las 2:30 como se había hecho costumbre no se sabe desde cuando ni dispuesto por quien  porque ya nadie se acuerda. El funcionario se quejó, durante  un encuentro con directores, subdirectores y técnicos de la institución, de que muchos  empleados llegan a las ocho de la mañana y de inmediato se van a desayunar, donde pierden un tiempo precioso, luego  cuando son las doce en punto se van a almorzar, donde vuelven a perder un tiempo precioso, y entre una cosa y la otra  ya son las  2:30 y tienen que irse para sus casas. “Y entonces, cuando los estamos necesitando no están. Eso hay que corregirlo”. Sánchez Cárdenas advirtió en ese encuentro que llegó al cargo para corregir cosas que debieron corregirse hace muchos años,  como lo es la falta de informatización de los distintos departamentos del Ministerio, el incumplimiento de los horarios y la falta de instrumentos de monitoreo y evaluación en los  servicios de salud públicos y privados que permitan determinar cuál es el motivo de la no aplicación de  los protocolos de atención. Pero poner la casa en orden no será tan fácil, como lo demuestra la reacción de empleados, funcionarios y médicos  a la exigencia de que cumplan con el nuevo horario, por lo que tendrá que hacer acopio de toda su firmeza y determinación si en verdad quiere que su gestión pueda ofrecer resultados concretos, como  bajar las muertes maternas e infantiles en el país. Y qué bueno que empezó por el principio, que no es necesariamente lo mas fácil ni lo más cómodo,  pues nunca tendremos el sistema de salud que este país necesita  mientras el personal  del sector público  solo trabaje media jornada.