Qué se dice: Alerta máxima

Claudio Acosta

Alerta máxima.- No nos engañemos ni nos dejemos confundir por la retórica patriotera y nacionalista, y mucho menos por la exigua claque que ni siquiera sabía porqué estaba allí. El verdadero propósito de la denuncia presentada en la Fiscalía del Distrito Nacional por la llamada Red Nacional por la Defensa de la Soberanía contra los periodistas Huchi Lora y Juan Bolívar Díaz, a los que acusan de traición a la patria por sus críticas a la sentencia del Tribunal Constitucional, es acallar las voces disidentes, intimidar a quienes se atreven a contrariar las verdades absolutas de la envalentonada ultraderecha dominicana, y por vía de consecuencia coartar la libertad de expresión. Es una nueva e inquietante tendencia que inició el senador peledeísta Félix Bautista con sus demandas alrededor del mundo contra sus “difamadores”, y que evidentemente ha encontrado imitadores en el nacionalismo antihaitiano que hoy campea por sus fueros. Es de esperar que el Ministerio Público declare inadmisible esa disparatada denuncia, pues la imagen internacional del país, bastante deteriorada ya como consecuencia de la mostrenca sentencia del Tribunal Constitucional, no necesita exponerse a nuevos escarnios. Pero la intención que anima a sus promotores e ideólogos debe poner en alerta máxima a quienes hacemos uso del derecho a expresar libremente nuestras ideas, sobre todo de aquellos que han hecho de la defensa de ese derecho una suerte de sacerdocio, como es el caso del doctor Rafael Molina Morillo, expresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), pues si nos descuidamos así sea un poquito los intolerantes, que nunca duermen, nos arrebatan ese derecho.