Qué se dice : Coincidiendo con el enemigo

Claudio Acosta

Con razón hay tanta gente convencida de que el expresidente Hipólito Mejía tiene “atravesado”, como decimos en el Cibao,   al también expresidente Leonel Fernández, a quien ha convertido en el rival al que  le gustaría volver a enfrentar  –como ha confesado públicamente– en unas elecciones, lo que deja aflorar con mucha facilidad y a la menor provocación, como sucedió el pasado domingo durante su visita a la Feria Expo-Provisiones  2018. Allí, respondiendo  preguntas de los periodistas, anunció que hará declaraciones que “nadie sabe” sobre el expresidente Fernández. “Leonel está muerto. No se preocupen, que yo voy a decir lo que nadie sabe sobre Leonel Fernández, y esas informaciones las voy a revelar cuando yo  caliente la temperatura en las calles”. Lo que dice saber y promete revelar  no puede ser nada bueno, y aunque un cercano colaborador  del presidente del PLD ripostó de inmediato diciendo  que el leonelismo no le teme  a la “amenaza de Hipólito”, sus declaraciones pueden  ser una espada de Damocles sobre sus aspiraciones, con el potencial de hacerlas naufragar en el escándalo como ya ocurrió con la sorpresiva entrada en escena de Quirino. ¿Es ese el propósito? ¿Aquella vez con un “Quirinazo” y ahora con un “Hipolitazo”? Sean cuales sean las  respuestas lo cierto es que la “alcahuetada” de Hipólito, como la describió ese cercano colaborador, sirve mas a los intereses del danilismo y su necesidad de sacar de competencia a Leonel Fernández que a sus propios intereses o los del PRM. Esa coincidencia de intereses con el “enemigo”, como cuando declaró  sus preferencias por las primarias abiertas  contrariando la posición oficial de su partido,  son fuente de perturbación para  la dirigencia del principal partido de oposición, pero también envía señales confusas  al país político, que ya empieza a preguntarse para cuál  equipo está realmente jugando el Guapo de Gurabo.


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