QUÉ SE DICE : Como sardinas en lata

Claudio Acosta

Aquí y en todas partes traficantes y contrabandistas se valen de mil y un trucos y artimañas para burlar los controles fronterizos, aunque tengan que poner en riesgo, como se ha visto  ya tantas veces en tantas tragedias, las vidas de los inmigrantes traficados. República Dominicana, por supuesto, no puede ser la excepción a pesar de que tenemos  una frontera  porosa  y relativamente fácil  de cruzar, pero aun así los traficantes de haitianos no siempre se salen con las suyas. Es el caso de Carlos Cuevas o “Carlos Pistolas”, un conocido traficante de personas,  apresado  ayer en Mao cuando transportaba a ¡17 haitianos! en un Honda Civic  diseñado  para cinco pasajeros, por lo que los indocumentados, como bien  los describió el “parte” del Ejército, viajaban  como verdaderas sardinas en lata. El coronel José Manuel Durán Infante, comandante de la Cuarta Brigada, informó que el conocido traficante  será sometido a la justicia a través del Ministerio Público, en tanto los indocumentados  apresados  fueron entregados a la Dirección General de  Migración para ser   repatriados a su país. Este es el momento de decir, como en todas las historias  con final feliz,  Colorín Colorado;  de felicitar al Ejército por cumplir con su deber combatiendo  ese infame tráfico humano, pero también de advertir  que de nada vale ese esfuerzo si en unos cuantos  días volvemos a ver a “Carlos Pistolas” haciendo de las suyas, y todo  por culpa de un sistema de justicia que hasta ahora ha sido demasiado “amigable” con los contrabandistas y traficantes de personas.