Qué se dice : Como un juego

Claudio Acosta

¿Quién tiene la culpa de que, en esta etapa de las discusiones, no se haya aprobado todavía la Ley de Partidos? Si la respuesta dependiera de lo que leemos en los periódicos, donde los políticos se acusan unos a otros de “boicotear” y “torpedear” el proyecto que estudia la Comisión Especial de la Cámara de Diputados, nunca lo sabríamos, mientras el tiempo pasa y la cuenta regresiva avanza inexorablemente sin que se vislumbre, en el horizonte inmediato, la posibilidad de que contemos con esa ley para las elecciones del 2020. En un acto proselitista en Montecristi Carlos Amarante Baret, uno de los cuatro precandidatos peledeístas que se han lanzado al ruedo a medir sus fuerzas, acusó a “gente poderosa”, que definió minoritaria tanto en la Cámara de Diputados como en el PLD, de ser la que está boicoteando su aprobación. Amarante Baret no explicó, sin embargo, de qué manera esos sectores, que tampoco identificó, han logrado imponer sus objetivos si son minoritarios. Rubén Maldonado, presidente de la Cámara de Diputados, fue más específico al acusar ayer al vocero de la bancada del PRD, Radhamés González, de torpedear la ley al convocar la Comisión Especial sin tener autoridad ni facultad para hacerlo, pero si le preguntan al legislador perredeísta dirá que hizo lo que hizo para evitar que los seguidores del expresidente Leonel Fernández boicoteen con su ausencia los trabajos. Aunque resulta evidente que Radhamés González no es la “gente poderosa” a la que culpa Amarante Baret eso es lo que menos importa, pues ya antes le tocó ser los malos de la película a los diputados del PRM, y la pasada semana a los reformistas, que por supuesto negaron la acusación. Como si se tratara de un juego en el que la culpa pasa por las manos de todos los jugadores, pero al final ninguno es culpable. ¿Esperarán que aplaudamos cuando acabe el juego y nos demos cuenta que nos han cogido a todos de pendejos?