Qué se dice : De ayer a hoy

Claudio Acosta

Los legisladores de oposición  han caído en una especie de paranoia con el tema de la reelección, lo que explica la reacción de las bancadas del PRSC y el PRM en la Cámara de Diputados  a la propuesta de que el Congreso, en lugar de  dos cámaras, solo tenga una, según lo que reveló el Ministro de Admistración Pública, Ramón Ventura Camejo. Máximo Castro Silverio y Alfredo Pacheco comparten el temor de que cualquier  iniciativa que implique modificar  la Constitución sirva  de pretexto para meter de contrabando la reelección presidencial, y mas o menos lo mismo  opina el peledeísta Henry Merán, quien sugiere que toda propuesta que tenga que tocar la Carta Magna  sea relegada hasta que se apruebe la Ley de Partidos. Si esa condición  fuera a cumplirse  no habría nada  que temer, pues hasta ahora no hay señales de que salga de su empantanamiento como consecuencia del tranque en torno  a las primarias abiertas o cerradas. Y si le preguntan  a Ventura Camejo dirá, como en ocasiones anteriores, que la reelección  es un tema traído por los cabellos para dividir al PLD, y que nada hay de peligroso ni amenazador en el seminario que se celebrará el mes próximo en el país para analizar y discutir  las propuestas  de reforma de la estructura del Estado dominicano, entre ellas la del Congreso Unicameral. A lo mejor es verdad tanta belleza,  pero no olvido que fue una carta de Ventura Camejo al presidente del PLD, Leonel Fernández, la que llevó el tema de la reelección al Comité Político, ni tampoco que en ella  hacía la precisión de que su iniciativa no debía  verse “como un asunto coyuntural para beneficiar o perjudicar a determinado sector político  sino como expresión de la necesidad de fortalecer el sistema político dominicano…”. Finalmente la mayoría de sus miembros aprobó, el 19 de abril del 2015,   enviar al Congreso la reforma constitucional que le arregló la cama a la reelección del presidente Medina, acogiendo lo que propuso en esa carta. El resto es historia.