QUÉ SE DICE: El mutismo de Camacho

Claudio Acosta

– Indigna y molesta porque constituye una burla a una sociedad que se siente lacerada por el desparpajo y la rapacidad de los políticos  que nos gobiernan, pero que Radhamés Camacho se niegue a referirse al origen de sus riquezas no debe causar sorpresa; simple y sencillamente,  no tiene forma de explicarla y mucho menos justificarla, aunque le sobran cinismo y ganas. Infructuosos resultaron ayer los esfuerzos de reporteros de El Nacional que quisieron conocer su opinión  sobre los cuestionamientos  a su fortuna, que según su declaración jurada  asciende a 78 millones de pesos, pero un estrecho colaborador del legislador frustró esas diligencias  con un escueto  “no va a hablar de eso”. Y como nadie puede obligarlo, bien sea porque los peledeístas se pasan la Ley por el forro o porque controlan los  organismos de fiscalización del uso de los recursos públicos, empezando por el Congreso Nacional, habrá que considerar su silencio como su “última palabra” y que siga la fiesta. El Centro Juan XXIII, que ha sido reiterativo al denunciar los incumplimientos de Camacho a  lo que manda la Ley 311-14 sobre Declaración Jurada  de Patrimonio, insiste en que su declaración tardía  obliga a la Cámara de Cuentas a realizar una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Pero lo cierto es que para eso no se puede contar con sus distinguidos miembros, que no serán tan malagradecidos  de morder la mano del partido que, gracias   a su mayoría en la Cámara Baja, legitimó el escandaloso  aumento de sueldo que se hicieron a sí mismos (entre RD$65, 000 y RD$73,  500) y que provocó gran indignación y repudio social. Y aunque no quiero caer en lo mismo que  tanto le critico a nuestros políticos,  debo decir aquí  que tal vez tengamos que  agradecerle  al expresidente de la ADP su  mutismo, siempre preferible a que vuelva a insultarnos con otra demostración  de su infinito descaro diciéndonos que se sacó la Loto.