Qué se dice: Tapando el sol con un dedo

Claudio Acosta

Así como no puede taparse el sol con tan solo un dedo, tampoco puede ocultarse el descalabro de nuestro sistema de salud con una ley mordaza que, en estos tiempos de redes sociales y ciudadanos hipercomunicados, resulta de un anacronismo lastimoso, por lo que no debe extrañar que la dirigencia del Colegio Médico Dominicano (CMD), que la rechazó de inmediato,  la calificara de trujillista. Además de que al prohibirle   a médicos y funcionarios de los hospitales públicos que hablen con los medios de comunicación las autoridades de salud cierran un canal de información que les permite resolver los problemas  más acuciantes del sistema, pues está requete comprobado que hasta que esos problemas y carencias no salen en los periódicos  o en los noticieros de televisión no existen en la vida real, y por lo tanto ningún funcionario  se digna en ponerles atención y mucho menos disponer su solución. Ocurrió la pasada semana en el hospital infantil  Robert Reid Cabral con la denuncia de varias    pediatras de que en ese centro faltan reactivos en el laboratorio de microbiología, lo que imposibilita diagnosticar de manera adecuada enfermedades como la meningitis y las neumonías graves en menores de un año,  que también puso en evidencia que esa falta de reactivos se prolonga ya por dos largos años.  ¿Desconocían esa situación las autoridades del Servicio Nacional de Salud y se enteraron por la prensa? ¿Cómo es posible que un problema que se resuelve con tan solo 3 mil dólares se prolongue durante tanto tiempo? De lo que puede usted estar  seguro, apreciado lector, es de que  luego de hacerse pública la denuncia aparecerán los 3 mil dólares para comprar los reactivos que faltan. Y eso  deberían agradecerlo nuestras  autoridades de salud,  que ojalá entiendan de una vez por todas que escondiendo los problemas, o prohibiendo  hablar  de ellos en los medios de comunicación, no es la mejor manera, ni la más inteligente, de resolverlos.