¡RAÚL MORILLA: EL DESAFÍO DE LOS SENTIDOS!

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La Casa de la Cultura de La Vega, el Museo Sacro de La Vega y el Museo del Carnaval Vegano, han combinado esfuerzos y recursos al presentar la tercera edición de la muestra colectiva “HECHO AQUÍ: lúdico y profano”, propuesta multidisciplinaria poderosamente integradora a través de la cual sus organizadores, auspiciadores y protagonistas, reafirman la posibilidad de una sinergia efectiva entre instituciones culturales, artistas, gestores y curadores independientes a favor del fortalecimiento de los vínculos entre arte y ciudadanía.

El bochorno es inevitable al confrontar la maraña cultural dominicana del presente. Entonces, la afrenta cultural nacional nos subyuga como un fictivo, energético y alucinógeno “Mar de Solaris” (S. Lem, 1961). Un mar ignoto, metafísico, radiactivo y vanidoso. Un océano autista. Un mar ensimismado en su espesura de caprichos y desconciertos. Un mar protoplasmático y psicodélico. Un caldo químico, profuso, nemónico y proteico que burbujea y reverbera, recociendo y desnudando los signos y sueños populares más recónditos, pero igual los dominios, escisiones y absurdos identitarios más terribles.
Pero, ya lo sabemos por el divino Buda: “el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”. Así que tiene sentido resistir y persistir frente al magnetismo hipnótico, autosuficiente y árido de la cultura oficial. Mi persistencia es pura apuesta radical a la libertad y la eticidad ante el instante que afrontamos. Un desafío cotidiano desde el acecho, el registro y la valoración de lo posible. Posibilidad de una gestión cultural legítima y democrática; de unas prácticas creadoras tan lúcidas como implicantes y de un accionar sensible que aspira únicamente a la integración de cultura, saber, imaginación, espacio social y ciudadanía.
Ahora bien, el rastreo reflexivo de tal aspiración supone un gestual personal desmitificador del escenario cultural metropolitano, así como un itinerario avizor, honesto y respetuoso del nutritivo activismo cultural que se materializa en el interior del país, incluyendo una diversidad de propuestas y acciones artísticas de notable relevancia que soportan y aportan las instituciones, los espacios culturales, los gestores y los creadores plásticos y visuales de provincia.
Como prueba cristalina y axiomática se impone registrar una de las jornadas de arte contemporáneo más significativas que se haya celebrado recientemente en nuestro país. Se trata de la exposición titulada “HECHO AQUÍ: lúdico y profano”, organizada por la Casa de Cultura de La Vega con la participación de más 40 artistas. Concebida en el 2015 por Martín López, en su tercera edición, esta excepcional muestra ha contado con el soporte técnico de Raúl Morilla, la inteligente museografía de Miguel Ramírez y la apasionada labor curatorial de Mariojosé Ángeles.
En efecto, con “HECHO AQUÍ: lúdico y profano”, sus organizadores, auspiciadores y protagonistas no solo acertaron en su admirable combinación de diversos medios: pintura, dibujo, video, fotografía, escultura, instalación, cerámica y performance, sino que también lograron la aleccionadora y ejemplar integración de los principales espacios culturales y cívicos de la provincia de La Vega, tales como la Casa de Cultura de la Municipalidad de La Vega, el Museo Sacro de La Vega, el Museo del Carnaval Vegano y el Parque de las Flores, localizado también en el área céntrica de la ciudad de La Vega.
Precisamente, desde la misma noche de apertura (19.05/2018), en el Parque Las Flores, los espectadores han disfrutado en grande la emblemática videoinstalación “Remansos Ancestrales”, orquestada por Raúl Morilla mediante el uso de unos módulos verticales transparentes, a modo de prismas, que sostienen otros telares sintéticos que cuelgan como ramales y la proyección de imágenes en movimiento que “bañan” la estancia; como remembrando sombras acogedoras y placenteras que invitan a los espectadores hacia un real y maravilloso viaje en el tiempo y la nostalgia, además de propiciar una experiencia estética definitivamente fascinante e inolvidable.
“En el pasado-declara Morilla-, en el Parque Las Flores se podía disfrutar de la naturaleza, de actividades al aire libre; la gente se reunía en sana convivencia, paseando y disfrutando de buenos momentos en familia y con amistades….Con esta videoinstalación, propongo un ambiente placentero para interactuar. Es una obra que invita a la reflexión; su concepto, la proyección de imágenes y la posibilidad de sentarse un rato en una de las majestuosas sillas, nos hará recordar épocas pasadas. Es una evocación de ese pasado que ya se convierte en lejano; una invitación para rediseñar nuestra manera de vivir”…
Así, mediante el uso de unos elementos sutilmente expresivos, incluyendo tres “clones” en cemento de unas románticas y “acogedoras” sillas de estilo victoriano, con “Remansos Ancestrales”, Raúl Morilla vuelve a desafiar nuestros sentidos y nuestro pensamiento, instalando al aire libre un utópico y atractivo “remanso” de la memoria y la ensoñación que evoca los espacios populares de la convivencia y el cordial parloteo, amenazados hoy por el proceso desarborizador que transforma dramáticamente el uso del espacio urbano, debilita la relación de la ciudadanía con la naturaleza y desactiva la posibilidad de la confraternidad sensibilizadora.
Por cierto, un detalle que vino a disparar el potencial de interacción y apertura de la videoinstalación “Remansos Ancestrales”, fue la acción performativa “La Ruta del Progreso del Arroz con Pollo”, ejecutada justo al medio día del jueves 21 de junio en el Parque Las Flores. La misma fue una ofrenda vital, aperitiva, provocativa y meta-estética del Salón Grupo Curatorial, integrado por la curadora Aurora Martínez y los artistas visuales Baltasar Alí y Fer Figheras.

Durante la acción, Raúl Morilla, Baltasar Alí y Mariojosé Ángeles compartieron con los asistentes y transeúntes una tremenda “paila” de arroz con pollo que, ante la algarabía y el buen humor que expresaban los comensales, no fue tan difícil advertir que el plato popular estaba tan sabroso como para “chuparse los dedos”. Y he aquí un detalle aún más electrizante: la acción fue ejecutada de manera simultánea por Aurora Martínez y Fer Figheras al otro lado del Atlántico y específicamente en Médina, uno de los barrios más antiguos y poblados de Dakar, ciudad capital de la República de Senegal, en África Occidental.