RD–China: intromisiones y ¿frustraciones?

EDUARDO KLINGER PEVIDA.
EDUARDO KLINGER PEVIDA.

“Hagan lo que digo y no lo que hago”. Es el mensaje expresado por el representante de EE.UU. en el país por haber establecido relaciones oficiales con la República Popular China. En primer lugar es la decisión soberana de un país independiente. En segundo lugar el que abrió las puertas del camino de la debacle diplomática de Taiwán fue, precisamente, un presidente estadounidense republicano hace más de 40 años. En tercer lugar es muy cuesta arriba hablarnos de medio ambiente cuando su gobierno desconoce los compromisos para controlar el cambio climático y ha reducido profundamente los recursos y programas de la Agencia Medioambiental de su país. Obviamente, no pudo faltar la reacción del gobierno chino calificando el hecho de irresponsable e intromisión. Pero, en fin, que entre diplomáticos se entiendan.
He creído conveniente brindar alguna información que esclarezca la ahora repetida tesis de que para Costa Rica y Panamá prácticamente no ha significado nada haber dado el paso que ahora dio la RD. Seguramente es producto del desconocimiento por no investigar y quiero pensar que es solo expresión de una sensación prematura de frustración por esperanzas inciertas. Me va ser difícil resumir en este reducido espacio lo que verdaderamente han logrado las dos naciones centroamericanas por sus vínculos con China.
Costa Rica cumplió hace unos meses diez años de relaciones. El intercambio comercial ya rebasa los 5 mil millones de dólares; tiene vigente un acuerdo de Libre Comercio y otro de Protección de Inversiones que mantienen abierto el potencial del intercambio económico comercial. Ha firmado varios convenios con pequeñas ciudades chinas que abren extraordinariamente las posibilidades de productos no tradicionales. Una reciente cumbre empresarial acogió 2300 citas de negocios. Se acordó financiar una carretera comercialmente estratégica. Se concedió un préstamo chino a la banca nacional para renovar el parque de autobuses y taxis con vehículos de uso de energías limpias. Se importarán 5,000 paneles solares para dar electricidad donde no la hay. Para el periodo 2016-2020 se identificaron acciones en puertos, ferrocarriles, electricidad y comunicaciones, parques industriales, fabricación de equipos y formación de personal, además de cooperación financiera. Se visualiza gran potencial turístico. Para el gobierno “tico” han sido 10 años “excelentes”.
Panamá no llega aun al año de relaciones y los pasos son agigantados. Se conversa para un tratado de libre comercio y captación de inversiones. Se negocia la exportación de café, madera, chatarra y productos del mar. Se acordó construir un tren, proyectos hidroeléctricos y un puerto. Además una terminal para dos cruceros.
¿En RD? Lo mejor es que el presidente haga las maletas y con un grupo de empresarios concrete la invitación a visitar al gigantesco coloso.