RD necesita 10,000 enfermeras; la mayoría vive del pluriempleo

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La República Dominicana tiene un déficit importante de enfermeras graduadas, auxiliares y técnicas; las autoridades del sistema de salud no valoran su trabajo, por lo que se sienten marginadas en el sistema.
Para clínicas, hospitales, centros provinciales y unidades de atención primaria, el país tiene cerca de 17 mil enfermeras en sus diferentes grados de formación.
El tema fue tratado por Antonia Rodríguez, presidenta de la Asociación Dominica de Enfermeras Graduadas (ADEG), y Manuel Rosario, del mismo gremio.
Asimismo hablaron del tema Francisco García, de la Unión Nacional de Servicios de Enfermería (UNASED), y Altagracia Arias; también Manuel Rosario, Francisca Peguero e Iris Hernández, de la Asociación Nacional de Enfermería.
Participaron en un desayuno basado en temas de salud, en el diario Hoy.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que por cada 10 mil habitantes deben estar disponibles 12 enfermeras.
En la actualidad el país tiene 3.8 por cada 10 mil habitantes, lo que pone en evidencia la carencia de este recurso humano.
Antonia Rodríguez, enfermera graduada, fue enfática en la necesidad de que las autoridades valoren el trabajo de las norsas.
A su juicio, el país necesitaría cerca de 35 mil enfermeras de todos los grados, si se toma en cuenta que cada escuela y cada estancia infantil deben tener profesionales de la enfermería.
Por lo menos 11 universidades tienen licenciatura en enfermería, coinciden las profesionales, pero proliferan las escuelas que capacitan técnicos sin estar debidamente autorizadas. Esto, asegura Francisca Peguero, pone en riesgo la vida de las personas.
Pensiones Más de 2,600 enfermeras auxiliares y técnicas fueron puestas en retiro recientemente, pero el proceso para nombrar las sustitutas es lento y burocratizado, coinciden.
Decenas de hospitales del Servicio Nacional de Salud (SNS) se han quedado sin gerencia de enfermería, lo cual les parece un plan para descabezar el sector.
Exclusión En la estructura del sistema de salud, las enfermeras están excluidas, por lo que los gremios preparan un plan de lucha que lleve a las autoridades a colocarle una representación en todas las áreas.
Reclaman ser representadas por una enfermera en el SNS y en el Ministerio de Salud. No se sienten representadas en los departamentos de recursos humanos de ambas entidades.
Una muestra Con la descentralización de los servicios de salud, cualquier profesional que cumpla con los requisitos puede ser director de un hospital, ya saben que enfermeras han sacado la misma cantidad de puntos que un médico y no creen que ellas vayan a ser escogidas para esos fines.
Tanto Peguero como Rodríguez aseguran que las norsas deben tener la oportunidad de ser gerentes, aportar sus conocimientos.
Los salarios Una enfermera profesional tiene hasta ahora un salario de RD$16,500.00, con el nuevo salario sobrepasará los RD$31,000.00, pero la canasta familiar básica del país está en RD$35,000.00, analizan. Todas tendrán incentivos, incluyendo las auxiliares que llegarán a los RD$24,000.00.
Los gremios insisten en que las enfermeras son profesionales que siguen siendo de los grupos más pobres entre los profesionales.
El cuadro Una enfermera puede cuidar en todos los sentidos la salud de hasta 30 pacientes, esto va en detrimento de su salud física y emocional, asegura Rivera.
Tienen hasta dos empleos cuidando enfermos y por la característica de su trabajo deben presentar un rostro alegre y entusiasta, insiste.
De su lado, Rosario analiza que la sobrecarga laboral y los bajos salarios merman la calidad de vida de las enfermeras. Mayoría son diabéticas e hipertensas y viven en condiciones de mucha pobreza. Abandonan sus familias para trabajar y siempre lucen cansadas o en sobrepeso.
Corrección Aunque el Gobierno habló satisfecho de nivelación de salarios, para las enfermeras, se trata de la corrección de una distorsión histórica. La norsas se graduaban y quedaban con el salario de auxiliares o técnicos, asegura Rodríguez.
Todos los representantes de gremios valoran que se haya corregido la distorsión acumulada.
Emigración Las profesionales que cuidan la salud aseguran que se está produciendo un proceso migratorio hacia áreas mejor valoradas como la educación. Las enfermeras prefieren irse a Educación, porque ahora el perfil es más alto, dice Peguero, esa posición fue respaldada por sus colegas.
La enfermeras van a las universidades o se presentan para optar por posiciones en el Ministerio de Educación, requieren mayor valoración, dice Arias al analizar el tema.
Especialidad En algunos centros, las enfermeras reciben apoyo para especializarse, como en los casos de CEDIMAT y el Hospital Plaza de la Salud.
En los hospitales del Estado las profesionales se preparan académicamente o por la experiencia, pero no se les reconocen esos méritos, lo que les duele.
Se trata de especialidades que requieren recursos, en ocasiones tienen becas para especializarse en el exterior, pero en otro idioma y si logran hacerlo, llegan al país con el mismo salario, se quejan las enfermeras.
Privado vs público Para las enfermeras, trabajar en el sector privado les ofrece la oportunidad de hacerlo con tecnología, récord electrónicos, medicamentos e insumos, pero no les garantiza un buen salario.
Ese es el dilema, analiza García, tenemos mejor acceso e insumos, pero bajo salario, mientras Peguero asegura que en el sector privado la salud es una mercancía, cuyos beneficios no llegan a los trabajadores.
En el Estado, se paga mejor, pero a las enfermeras les deprime la carencia y desabastecimiento de los hospitales, se trabaja con las manos peladas, insisten.


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