Revelaciones Súper Tucano

Que un coronel (r.), reciba más de 160 millones de pesos por ser “representante” de una compañía extranjera en una negociación de compras en la que también actuó como director de Proyectos Especiales de la Fuerza Aérea Dominicana, da una idea de cómo se manejan los asuntos militares en el país.
Asuntos y negocios que bajo el pretexto de la Seguridad Nacional se ejecutan sin supervisión ni control de ninguna instancia oficial, pero sí con el apoyo de los mandos de poder, la Comisión de Finanzas del Senado y los honorables diputados que aprueban los préstamos necesarios para cuestionables operaciones.
Nos referimos a la adquisición de los ocho aviones Súper Tucano, comprados por el país en Brasil al costo de 92 millones de dólares, pese a las voces disidentes de congresistas que se oponían porque entendían que algo turbio se movía en la operación. Al final la mayoría peledeísta se impuso.
El caso del pago de 3.5 millones de dólares de soborno de parte de la empresa Embraer, se conoció aquí porque fue denunciado por el Departamento de Justicia de los EE.UU. en el marco de una investigación de corrupción y lavado que involucra autoridades dominicanas, brasileñas y de otros países.
El ex director de ventas de la Embraer, Edson Munhos, ratificó recientemente ante un tribunal brasileño que el Coronel Carlos Piccini Núñez recibió los 3.5 millones de dólares de “comisión”.
Esta afirmación confirma la responsabilidad del oficial en la dolosa operación. Es el único que permanece encarcelado por el expediente y sólo él sabrá si cargar solo con culpas ajenas o si es capaz de negociar con la justicia y aligerar su condena.