Revisar las prácticas de consumidores puede prevenir ataques y engaños

Manuel Quiroz

En medio de la euforia por la avalancha de ofertas que se publicitan por las redes, ahora incrementadas por la temporada navideña pero también activadas en otros períodos del año, siempre es conveniente revisar las prácticas que aplicamos en algún momento al actuar como consumidores.
Este cuidado es una fórmula eficaz para evitar, inmersos en un entusiasmo contagioso por la propaganda, ser víctimas de engaños y también de ataques cibernéticos en internet, sobre todo porque hay alternativas confiables y diversas como acceder a comercios locales donde es posible comparar precios y verificar los artículos in sito.
En la práctica y a pesar de alertas y campañas educativas, es difícil evitar permanecer inmune o indiferente frente a los estudiados mecanismos de inducción y por tanto en alguna medida se puede incurrir en actos impulsivos donde la racionalidad y la defensa del ahorro y del bolsillo no siempre están presentes. En conjunción con advertencias y recomendaciones que hace periódicamente Proconsumidor, la firma Deloitte consulting ha dado a conocer un pormenorizado pliego de consejos tecnológicos, útiles y de fácil aplicación para obtener un uso confiable y eficiente en las compras por Internet.
En primer término y guiado por la sabiduría popular de que el que se lleva de consejos, muere de viejo, se sugiere como punto básico, revisar en la página que tenga la dirección “https”. Pero como piratas y atacantes emplean cada vez nuevas modalidades, se requieren adoptar previsiones adicionales.
Por ejemplo, a los usuarios del ciberespacio se les recomienda observar que el nombre de la página a que se accede esté escrito de forma correcta, en vista de que ciertos tipos de ataques entrañan el secuestro del servicio de red para sustituirlo por una página falsa que preserva la misma dirección.
Aunque la página cuente con “https” y muestre un candado, se debe proceder a verificar que el certificado pertenece a la empresa dando clic sobre el candado y leer el nombre de la empresa a la cual le pertenece el certificado, a fin de asegurarse que sea el mismo nombre de la entidad seleccionada.
Otro aspecto muy valioso y atendible es contar con referencias positivas sobre el proceso de compra. Para lograr ese objetivo es conveniente validar con un amigo o familiar el proceso de compra y si surgen dudas, llamar a la empresa por medio de teléfono o en cambio utilizar muchas aplicaciones, tipo Skype, que permiten hacer llamadas por Internet a bajo costo.
Asimismo, se debe tomar muy en cuenta la capacidad creativa de los atacantes y el hecho de que los cambios tecnológicos permiten ampliar la brecha entre los controles aplicados y las posibilidades de que el ataque tenga éxito en su incursión. Deloitte recomienda verificar que los sitios transaccionales muestren a sus clientes un certificado de resultado de escaneo y fecha de ejecución con vigencia menor a un mes.
La excesiva confianza en las previsiones adoptadas puede convertirse paradójicamente en una debilidad o descuido, porque no se puede perder de vista la eventualidad de que la seguridad de la página abierta sea comprometida por algunas brechas. En ese sentido, los ataques más frecuentes son robo de sesión, inyecciones de código para acceder a información del cliente, debilidades en configuración de seguridad y acceso a datos de otros clientes a través de cambios de parámetros.
Sin embargo, entre más se observe los cuidados mencionados, más seguro estará de no caer en las redes de algún experto canalla. Utilizar una tarjeta de crédito o débito con seguro por compras fraudulentas, también es una buena protección. Como las estrategias de los piratas informáticos son cambiantes e incontables, mantenerse al día con información actualizada en este campo es probablemente uno de los mejores medios de autoprotección.


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