Risas y aplausos en una noche inolvidable

El presidente del Grupo Corripio, José Luis Corripio Estrada, agradeció el apoyo recibido.

A juzgar por el excelente humor, la risa a flor labios y el estado de ánimo de los primeros en llegar al Teatro Nacional, era obvio que la noche lluviosa prometía una velada de emociones, aplausos, sonrisas francas, elogios y satisfacciones para la familia que reconoció la labor altruista de cien instituciones que desempeñan importantes roles por la entrega, el sacrificio, la solidaridad y el “amor al prójimo” de amplios segmentos de la sociedad dominicana que no tienen acceso a la salud, la educación, medicamentos y otras necesidades básicas, elementales del ser humano.
La fila de entrada a la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito se extendía a medida que avanzaba el tiempo.
La actividad “Un Siglo Compartido 1917-2017” atrajo personas de 31 provincias del país y del Distrito Nacional, cuyos representantes fueron reconocidos por la Fundación Corripio, que en ocasión de la memorable y especial fecha reconoció el trabajo constante, enaltecedor, encomiable, gratificante, compensado, además, con un millón de pesos cada una.

Mujeres y hombres, funcionarios del Gobierno, empresarios, invitados especiales, anfitriones y familiares desfilaron hasta el salón donde se celebró la emotiva ceremonia. Los directivos de la Fundación Corripio hicieron acto de presencia alrededor de las 7:35, en momentos en que una pertinaz llovizna refrescó el ambiente.
El señor José Luis Corripio impartió saludos. Lo acompañaban su esposa, Ana María Alonso de Corripio; Lucía Corripio de González, Manuel Corripio Alonso, José Alfredo Corripio Alonso y Ana Corripio de Barceló. Además, Julio César Castaños Guzmán, Pilar Albiac Morlanes, Jorge Tena Reyes y José Alcántara Almánzar.

Antes de abrir las puertas de la sala del Teatro Nacional, se pudo apreciar la belleza y el encanto de muchas damas asistentes, que vistieron sus mejores galas.
Mezclados en el público varias monjas y representantes de la Iglesia católica vestían sus hábitos y compartían impresiones del trabajo que hacen algunas personas que fueron reconocidas.

La presencia de la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño de Fernández, atrajo a algunos curiosos, que se movilizaron a curiosear. Faltaban pocos minutos para iniciar la actividad y los asistentes ocupaban sus asientos. Las sonrisas a flor de labios en el público evidenciaban la emoción y alegría de muchos representantes de las entidades que fueron reconocidas por la familia Corripio.

La Orquesta Sinfónica Juvenil tuvo a cargo la presentación musical de apertura del acto, que recibió una ovación de aplausos, los primeros de la noche, que se repitieron con el mismo entusiasmo.
Seguido el señor Pepín Corripio hizo uso de la palabra. Inició el discurso a las 8:13 de la noche y terminó a las 8:31, con el mismo entusiasmo y energía con que inició.
Un grupo musical, integrado por jóvenes de ambos sexos, cerró la actividad con una emotiva presentación que motivó una ovación de aplausos.
Al rato, los asistentes se despidieron, renovando con apretones de mano, abrazos y sonrisas.