Sabores dominicanos

Bolívar Troncoso, un reputado profesional reconocido por su apoyo y entusiasmo en proyectos de turismo sostenible preside la Fundación Sabores Dominicanos

Un grupo de exitosos soñadores dominicanos, gestores y promotores conscientes del valor cultural y la importancia de la gastronomía dominicana, aunaron esfuerzos para aprovechar el conjunto de conocimientos y actividades relacionados con los ingredientes, recetas y técnicas de la culinaria y su evolución histórica, constituyeron una institución cuyo objetivo es identificar, consolidar y promover nuestra identidad gastronómica, resaltando las riquezas culinarias con la finalidad de posicionar el país internacionalmente en este renglón.
De esa iniciativa surge la Fundación Sabores Dominicanos, asociación sin fines de lucro. Los “tres soñadores” que hicieron posible el proyecto son Luis Marino López, coordinador general y propietario de los restaurantes Adrián Tropical; Juan Febles, coordinador comercial y presidente de A&B Masters, Escuela Dominicana de Alimentos y Bebidas, y Bolívar Troncoso, académico, representante del capítulo dominicano de la Confederación Panamericana de Escuelas de Hotelería, Gastronomía y Turismo (CONPEHT).
Ellos apostaron al éxito de la institución y en cinco años han cosechado notables éxitos. En carpeta disponen de 30 novedosos proyectos e iniciativas, entre las que figura la creación de la Escuela Nacional de Gastronomía Dominicana en Santo Domingo. Los directivos de Sabores Dominicanos aseguran que cuentan con el apoyo de diversas organizaciones para idear, planificar y emprender proyectos que contribuyan o ayuden a posicionar a nuestro país internacionalmente en el renglón de las riquezas culinarias.
Comentó que desde la creación de la Fundación hacen ingentes esfuerzos para crear una institución única, cuyo objetivo fundamental es colocar la gastronomía dominicana como un producto turístico, fundamentalmente sostenible, de tal forma que la cadena alimenticia incluya desde el campesino productor hasta el consumidor, que es el turista que va a consumir el plato de alimentos.
“Se necesitan muchas iniciativas para lograr este objetivo, este es un proceso, pues no es una iniciativa aislada, sino de nación. Por esa razón se han hecho alianzas con diversas instituciones gubernamentales, como los ministerios de Cultura y Turismo”, puntualizó Troncoso.
Desde el primer año de su creación la institución se creó foro gastronómico. La primera iniciativa fue contratar a investigadores del país “de alto quilate”, entre los que figuran el historiador, político, abogado y educador, doctor Hugo Tolentino Dipp, para escribir la historia de la gastronomía; Dagoberto Tejeda para todo lo relativo a la gastronomía como expresión folklórica mágico-religiosa; el doctor Bernardo Vega, quien escribió sobre los productos y alimentos taínos, el director del Museo del Hombre Dominicano, arquitecto Christian Martínez y Bolívar Troncoso, quien redactó la parte de la geografía gastronomía.
El resultado del intenso trabajo fue publicado en el 2015 en el libro “Identificando la Esencia y los Matices de Nuestros Sabores”. La obra, considerada “una joya”, tiene 182 páginas y se dio a conocer en el foro gastronómico dominicano, hace tres años.
“A partir del primer foro gastronómico, viene el rol de las instituciones académicas, las investigaciones, el posicionamiento, la calidad, etcétera. Hemos trabajado en todas las variables que nos van a conducir a un posicionamiento de la gastronomía con el foro, invitando gente de decisiones políticas de México, Perú y de España, de donde trajimos a María Marte, orgullo nuestro, que tiene dos de los premios más importantes de la gastronomía a escala mundial”.
Troncoso explicó que la Fundación ha conformando un libro de cara al foro gastronómico, pues si no hay difusión de la literatura de la gastronomía, no se va posicionar. Como ejemplo, cita a Perú, nación que tiene alrededor de cien libros de gastronomía.
“Aquí se ha hecho mucho, pero a nivel de recetas, y el problema no es recetario (la culinaria sí lo es), pero la gastronomía es una ciencia de la alimentación, de los pueblos, que tienen toda una connotación. Un aspecto importante de la Fundación es el concurso de literatura y periodismo gastronómico. Consideramos que los periodistas son los principales difusores de nuestra gastronomía y este año lo vamos a lanzar”.
Iniciativas La fundación ha ejecutado proyectos para fortalecer la gastronomía dominicana, entre las que figuran el “proyecto sombrilla”: propuesta gastronómica RD 20-20 (PGR20-20); participación e involucramiento, acercamiento con actores, audiencias del sistema gastronómico dominicano (unidad y fortalecimiento del sector).
Además, acciones formativas y de capacitación en la gastronomía dominicana, escuela itinerante, 24/7, diplomado en gastronomía dominicana, higiene y manipulación de alimentos, presentación de platos, capacitación a mujeres de escasos recursos (Digepp/Infotep) y difusión y salvaguarda del patrimonio gastronómico dominicano, entre otras iniciativas.
“Una de las iniciativas más importantes es la creación de la Escuela Nacional de Gastronomía Dominicana en Santo Domingo, que se dedicará a la investigación, formación y difusión del arte culinario de República dominicana a través del auspicio del arte culinario de nuestro país y creación de diplomados, congresos, cursos, conferencias, seminarios, foros, mesas de trabajo, exposiciones y charlas. Es de vital importancia la calidad de las instalaciones para un aprendizaje completo en la enseñanza en el área de la cultura gastronómica y consolidar y diversificar la oferta educativa”.
Según Troncoso, nuestra gastronomía es de las más ricas de las Antillas, y tiene más de veinte aportes culturales desde los taínos, los españoles, franceses, italianos, africanos, los negros libertos y los canarios, un grupo étnico natural del archipiélago canario.