¡Sangre!,sin respuesta real

Mercedes Castillo

El alto nivel de violencia y de inseguridad pública, que vive la sociedad dominicana en estos momentos, obliga al gobierno a reflexionar y actuar con seriedad, y no con medidas coyunturales, que en otras ocasiones se han puesto en práctica sin ningún resultado aceptable ni creíble.

Realmente, no se observa “un plan concreto” para atacar el problema de raíz a esas altura de juego, en donde el gobierno se ha quemado en esta materia, y en donde la criminalidad destroza la familia dominicana no es para actuar con parches.

El patrullaje mixto dispuesto por el primer mandatario de la nación con el interés de controlar el “brote” de criminalidad que se registra en la sociedad en estos momentos,debemos apoyarlo, aunque sabemos que es una medida coyuntural, un paliativo que no resolverá nada. Se requiere de un plan,una propuesta concreta y específica para enfrentar la situación como anhela el pueblo.

El incremento de la inseguridad pública, expresada en los diversos crímenes que a mansalva observamos atónito en todo el territorio nacional, afectando cruelmente a nuestras mujeres, niños y ciudadanos en general nos tiene aterrorizado.

Definitivamente, hoy más que nunca “se le fue de la mano el control de la seguridad pública al gobierno’. Prácticamente, no hacen nada ante la ola de criminalidad, raterías y de feminicidios que acontecen.

La gente está desesperada e indefensa. Pierden sus familiares, vecinos, amigos y nada pasa, nada detiene el “brote de violencia” como lo calificó el presidente Danilo Medina, mandatario que ha permanecido sordo y mudo ante el incremento de la corrupción y la violencia en la sociedad.

El país se desangra y no se” escucha un mensaje del líder de la nación a su pueblo”, justamente, quien lo eligió para que lo represente. Al parecer “El Soberano” no merece ninguna explicación,ningún mensaje de esperanza, de paz y de llamado a concordia.

Al gobierno podría irle muy bien con la estrategia de mudez y sordera, pero la incomunicación con la prensa y el pueblo no está bien. Un presidente incomunicado con su pueblo, en medio de una ola de criminalidad y de corrupción no está en lo correcto, ni hay forma de justificarlo.

“La sangre corre en el país y no se ve un plan real” para controlar y detener el auge de la inseguridad pública.Ya las familias no saben qué hacer para proteger a sus hijas, a sus familiares. Los feminicidios parece indetenible, sin solución , los atracos y asesinatos a todos los niveles preocupan grande y doblemente a toda la sociedad.

Algo debemos hacer.