Sangrientas cifras por violencia intrafamiliar siguen en aumento

El 2017 ha sido marcado por un notable aumento de casos

Las elevadas estadísticas sangrientas que a causa de la violencia intrafamiliar han predominado a lo largo del 2017 parecen no detenerse y el pasado fin de semana sumaron cinco muertes más en hechos tan impactantes como las muertes de un hijo a manos de su padre, de un padre a manos de su hijo y de un hermano asesinado por otro que agredía a su madre.
A esos hechos se suma otro feminicidio ocurrido en Navarrete, a pesar de los llamados constantes y las acciones en contra de la violencia de género.
Feminicidio 48, del Cibao. Tres meses de embarazo y dos hijos de 6 y 16 años de edad tenía Ana Hilda Santos Santos, de 35 años, la mujer asesinada el viernes por su esposo, en la comunidad de Estancia Nueva en el municipio de Navarrete, en Santiago. Los familiares de la víctima afirman que ambos discutían con frecuencia pero consideraban que eran las diferencias normales de una pareja.
Santos fue muerta de un balazo en el pecho, en su residencia del barrio Duarte, que le ocasionó su marido Gregorio Martínez Cabrera (Vidal), quien emprendió la huida luego de cometer el feminicidio.

Los restos de Santos Santos fueron velados en su casa materna de la comunidad Estancia Nueva y sepultados el sábado en el cementerio municipal.
El crimen mantiene compungidos a sus padres, Andrés Santos y Dora Altagracia Santos, a sus hijos, familiares y amigos de la víctima. “Nuestra hija era una buena muchacha, alegre y llena de vida. Tenía tres meses de embarazo y otros dos niños, uno de ellos que había procreado con su marido que le quitó la vida”, expresaron los padres.
Pidieron a las autoridades apresar al agresor, ya que dicen temer que este intente atentar contra la vida de los hijos de los niños u otros parientes.
Afirmaron que Vidal es un hombre peligroso debido a que se dedicaba a la fabricación de armas de fuego. Figura en los archivos policiales con un arresto por robo, en el año 2009.
Padre mató su niño y se suicidó. Rubén Aquino, de 32 años, fue como de costumbre el viernes al sector Barrio Nuevo de Sabana Perdida a buscar a su niñito de tres años, Randy Aquino, a casa de la madre del menor de la que estaba separado hacía un tiempo.
Contrario a otras ocasiones, Rubén se condujo a un lugar apartado conocido como “La Islita”, donde poco tiempo después los residentes de las cercanías escucharon dos detonaciones.
Llamaron a las autoridades que, al presentarse, encontraron los dos cuerpos.
Rubén disparó al niño y luego se suicidó dejando a sus familiares y vecinos del lugar consternados y con la interrogante de qué lo habría llevado a cometer el hecho, puesto que lo conocían como un padre cariñoso y responsable. De manera extraoficial se dijo que Rubén tomaba antidepresivos por problemas mentales.
Hijo mató su padre. Un consejo de Antonio Noel Florentino, de 79 años, a su hijo para que buscara ayuda de Dios y se apartara de las drogas fue el detonante para que Héctor Antonio Florentino, de 33 años, tomara un pico del lado filoso y atacara a su padre hasta quitarle la vida. El hecho ocurrió en el barrio El Progreso, de Los Alcarrizos, donde padre e hijo compartían la misma vivienda.
Según versiones Héctor quedó sin empleo, la necesidad lo llevó a vender su motor y terminó sumido en el vicio de las drogas llegando al punto de hipotecar la humilde vivienda de madera y zinc que compartía con su progenitor y por la cual este último le reclamaba la noche del hecho.
Tras el parricidio Héctor emprendió la huida, pero luego fue apresado.
Hombre mata su hermano. Leonardo Encarnación Mariano, de 38 años, encontró a su hermano Enrique, de 40, agrediendo a la madre de ambos Flora Mariano Alcántara, en la comunidad de El Cercado. La situación generó una discusión en medio de la cual Leonardo agredió con un machete a su hermano, matándolo de múltiples estocadas. Según versiones la víctima había amenazado con agredir a su madre y el victimario le había advertido al respecto.