Santiago celebra. ¡Enhorabuena Valentín!

Glenn Davis.
Glenn Davis.

Un año han tenido que esperar los ciudadanos de Santiago y gran parte de la República Dominicana, que con mucho ímpetu, seguridad y firmeza, mantuvieron su defensa a la honestidad del senador Julio César Valentín, la cual había sido tocada por la inclusión de su nombre en el caso Odebrecht, del cual finalmente fue excluido del mismo el pasado jueves.

El liderazgo político que ostenta Valentín en el país, y en Santiago por demás, se vio en peligro momentáneamente cuando sus adversarios políticos diseñaron estrategias soterradas y maliciosas, que buscaban sacarlo del escenario político, lo que, después de un año terminó siendo sólo un intento fallido porque la gente se negó a creer todo lo que se dijo y optó por esperar el desenlace del caso.

Solo quienes conocen a Julio César, pueden testimoniar el impacto emocional y psicológico que ha significado el hecho que se le vinculara al caso Odebrecht, tanto a él como a su familia. Días de poco sueño, por el mal dormir reflejado en su rostro, a veces con la mirada perdida entre los pensamientos. Pero este nunca claudicó a los esfuerzos por demostrar su inocencia, y que no ha obrado de manera incorrecta en el ejercicio de las funciones públicas que ha ocupado en su amplia y destacada trayectoria política.

En este tiempo fueron muchas las veces que escuché decir “ese muchacho es inocente”, también “a ese muchacho le quieren hacer daño”, entre otras cosas más. Ahora, con la decisión de la Procuraduría General de la República, las aguas vuelven a su cauce, Valentín mantiene su imagen limpia como funcionario público y evidentemente su liderazgo sale fortalecido de todo este amargo proceso.

Quienes han vivido de cerca este proceso, con facilidad recordarán las palabras que les dirigiera el miembro del comité político del PLD, Julio César Valentín, en audiencia al juez Francisco Ortega Polanco, cito: “Al final de este proceso, miraré a los ojos, así como lo estoy mirando a usted, a los ciudadanos, no con vergüenza porque entiendo que he obrado conforme a la Ley”.

Igualmente siempre que tuvo la oportunidad, con postura firme le expresó a los medios de comunicación “A la gente que ha confiado en mi, le demostraré que terminado este proceso, no tendré que bajar la cabeza frente a ellos, ni frente a mi familia ni frente al país de cuyos objetivos nacionales he pretendido ser un defensor claro”. Pues, así ha quedado confirmado y Santiago tiene hoy un representante más fuerte y revalidado, pero sobre todo, razones de sobra para celebrar. ¡Enhorabuena Valentín!


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