Saralina Dauhajre, propietaria de Saralina’s Wholesome Kitchen

Saralina Dauhajre.
Saralina Dauhajre.

Contenido de la revista En Sociedad

De la necesidad que sentía Saralina y su esposo cuando retornaron de los Estados Unidos, de encontrar una opción donde pudieran comprar comida rica, ligera y saludable, nace Wholesome, una propuesta para vivir una vida sana y balanceada, en cuerpo, mente y alma. Como siempre le gustó cocinar, empezó preparando platos en su casa y subiendo fotos por Instagram para simplemente compartir con su amigos. Actualmente, Wholesome cuenta con cinco puntos de venta y ofrecen el servicio de delivery para la comodidad de sus clientes.

¿Cómo nace tu pasión por la comida saludable?
Desde los 8 años he luchado por mantener un peso saludable. A esta corta edad, visité mi primer nutricionista y recuerdo que mi papá, siempre preocupado por mi salud, me llevaba al Mirador a caminar una hora, la hora más larga de mi vida, ya que no me gustaba hacer ejercicios. Hoy en día, se lo agradezco. Con los años visité más nutricionistas, fui aprendiendo a comer mejor y por ende, sentirme mejor conmigo misma. Cuando me mudé sola a los Estados Unidos, para realizar mis estudios universitarios, aprendí a cocinar bien y siempre opté por la cocina saludable.

¿Cómo surge la idea de ofrecer una propuesta rica y saludable?
Wholesome nace de la necesidad que sentimos mi esposo y yo, al regresar al país desde Estados Unidos, de encontrar una opción donde pudiéramos comprar comida rica, ligera y saludable, lista para llevar. Desde muy pequeña, siempre me atrajo cocinar. Cuando tenía 5 años, Santa me dejó una preciosa cocinita Fisher Price. Empecé preparando platos en mi casa y subiendo fotos por Instagram para compartir con mis amigos. Cuando salí embarazada de mi primer hijo, trabajaba de día y cocinaba en las noches para vender en una neverita en la tienda de mi madre, con el propósito de que al nacer mi hijo, me dedicaría full-time a Wholesome. Con la gracia de Dios, el apoyo de mi familia y de mi súper equipo en Wholesome, ya tenemos casi cuatro años en el mercado, contamos con cinco puntos de venta y ofrecemos el servicio de delivery para la comodidad de nuestros clientes.

¿Qué significa vivir al estilo Wholesome?
Vivir una vida Wholesome significa vivir una vida sana y balanceada, en cuerpo, mente y alma. Cuando nos alimentamos bien, sin carencias ni excesos que puedan hacerle daño a nuestro organismo, nos sentimos mejor, damos más, somos más productivos y más felices con nosotros y con los que nos rodean.

¿Cuáles retos enfrentas cada día al tener que presentar un menú saludable y variado?
Todos los días salen nuevas “dietas” y tenemos clientes que llaman pidiendo que incorporemos platos de estas dietas específicas, que por lo general, no son sostenibles a largo plazo. Este es un tema delicado, ya que queremos complacerlos, pero evitando siempre perder nuestro enfoque, el de apoyar a todos los que han tomado la decisión de vivir una vida plenamente saludable. Es por esto que optamos por variar mensualmente nuestro menú, incorporando siempre platos nuevos que sean saludables, pero sobre todo, ricos y que sostengan. No creemos ni promovemos las dietas extremas.

¿Cuáles metas tienes con este proyecto?
Mi meta es continuar expandiendo la marca a nivel nacional y eventualmente, poder incursionar en otras geografías.

¿Lo saludable está de moda?
Lo “saludable” no está de moda, entiendo que es una tendencia que vino para quedarse. Cuando cambiamos nuestros hábitos a unos más saludables y vivimos sus beneficios, entiendo que nadie prefiere echar para atrás y volver a vivir una vida sedentaria y alimentarse mal. Más aún, nuestros hijos, sin darse cuenta, al ver cómo nos alimentamos, poco a poco nos imitarán y se enrolarán en la cada vez mayor parte de la población que ha decidido hacer de la alimentación rica, ligera y saludable, su opción preferencial.

¿Tips para una vida más saludable?
Ser más compasivo y amable con nosotros mismos. Esto no significa tratarnos con lástima, pero sí sin prejuicios, sin reclamos, sin echarnos la culpa, teniendo un diálogo interno que sea positivo para nosotros mismos. En la medida que nos tratamos a nosotros mismos con más compasión y comprensión, reduce nuestro nivel de estrés y ansiedad, factores que muchas veces, resultan determinantes de nuestras decisiones alimenticias no saludables.