Sequía dejó al sector arrocero pérdidas de RD$1,400 millones

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SAN JUAN DE LA MAGUANA.-
Productores y molineros de arroz tendrán que esperar mucho tiempo para reponerse del impacto negativo que provocó a ese cereal la sequía y en cuya producción al término del presente año se registrará una reducción de 700 mil quintales, calculado a RD$2,000, totaliza la suma de RD$1,400 millones.
En los últimos 15 años, la producción de arroz en las aéreas que se irrigan por los sistemas de la hidroeléctrica de Sabaneta y en la cuenca del río Mijo, es de un millón de quintales, pero producto de 9 meses de sequía, para finales de diciembre, solo se recolectarán 300 mil quintales.
Estos datos fueron avalados por la Asociación de Dueños de Factorías de Arroz del Suroeste, encabezada por su presidente, licenciado Alejandro Ramírez Bidó, uno de los mayores financiadores privados, no solo de arroz, sino también de habichuelas, maíz, cebolla, entre otros rubros alimenticios.
Por ejemplo, Rodríguez Ramírez Reyes (Babao), el que más áreas financia, informó a este redactor que en el 2017, procesó 85 mil sacos de arroz en su moderna factoría, en cambio, al final del 2018 no llegará a los 30 mil quintales.
En periodo normal de lluvia, una buena parte de los terrenos dedicados a la producción agrícola en esta provincia, sus propietarios hacen dos siembras de arroz al año, debido a que están utilizando variedades cuyo ciclo es de 4 meses.
Unos más, unos menos, los miembros de la entidad antes citada, unos 32 en total, financian el 80% de las áreas que se cultivan de arroz en esta provincia, según los sus propias palabras.
Mucho daño. El presidente de la entidad, Alejandro Ramirez Bido, manifestó su preocupación por los efectos dejados por la sequía en la zona, en especial en el cultivo de arroz, porque ha generado muchos disgustos entre los financiadores, a tal punto que algunos han decidido reducir su participación, otros, hasta contemplan dedicarse a otra actividad productiva.
El arroz es el cultivo más atractivo en términos económicos, tanto para productores como para los financiadores, porque aun en las peores situaciones, al menos cubre los costos.