Ser padre, una experiencia maravillosa

<STRONG>Ser padre, una experiencia maravillosa</STRONG>

Ser padre no es tarea fácil y más aun cuando se tienen tantas responsabilidades adicionales, como el trabajo, los estudios, las reuniones y, por qué no, las actividades sociales y recreativas.

Desde que mi hija Allison Dominique nació en mi casa no se duerme lo acostumbrado, en la lista de compras lo prioritario son los artículos para la bebé; mi esposa y yo parecemos idiotas diciéndole a la pequeña frases como: la cochita de la cacha, ay mamachita, cuchucu, cuchi cuchi, un idioma que solo es entendido por aquellos que pertenecemos al club de los padres, los que somos felices y sacamos tiempo para conversar el lenguaje de esos locos bajitos, que nos dan tanta satisfacción.

Un día con la nena. De entrada comenzaré diciendo, aunque resulte molesto para los machistas, que ya no mando en mi hogar, se hace lo que la pequeña Allison diga.

Me levanto a la hora que ella disponga, porque es total dueña de mí tiempo, reviso su pañal para ver si está todo bien y después tengo que hacerle gracia, cantarle, aplaudirle y hasta bailarle.

Luego le preparo su leche, porque de lo contrario hay graves problemas, ya que es tremenda comelona y después la dejo reposar en mi hombro hasta que se queda dormida.

 

 

Esto no es todo, haciendo algunos quehaceres tengo que estar en vigilia constante con la nena, porque como apenas tiene tres meses, hay que tomar todas las precauciones.

Debo confesar que ser padre ha cambiado mi vida para bien, mi chica me ha robado el corazón, su sonrisa, ternura e inocencia, han despertado en mí un amor tan especial que ahora, después de mis 34 años, comprendo más a mi madre.

Aunque pienso que la celebración del Día del Padre no se circunscribe a una fecha, aprovecho la ocasión para felicitar a todos los hombres que han sabido ser padres ejemplares, capaces de dar todo para formar un hogar estable.

¡Bendiciones y feliz Día del Padre!

Recomendaciones

  1. Háblales a tus hijos sobre Dios, en una sociedad llena de anti valores, la formación religiosa hará la diferencia.
  2. Saca tiempo para compartir con ellos, te lo agradecerán.
  3. Enséñales valores positivos, tu educación contribuye a tener una mejor sociedad.
  4. Sé siempre ejemplo para tu familia, ellos te ven como su modelo a seguir.
  5. Nunca maltrates a tu esposa, los niños aprenden lo que ven.
  6. Fomenta el amor en tu hogar, tus hijos lo harán cuando tengan su familia.

Más leídas