Si esto fuera un país…

Millizen Uribe

Increíblemente, durante los últimos cinco meses, la opinión pública ha sido cuasi monopolizada por el tema de las primarias abiertas y cerradas.
El tema tiene incidencia en la vida de todos y todas, porque es el modo de elección en partidos que postulan candidatos, que podrían manejar la cosa pública, tomar las riendas del Estado.
Sin embargo, me parece un burdo ejercicio de egoísmo, mantener el país reducido a un debate que todos sabemos, por la forma llevada, tiene como trasfondo, no el interés general, sino intereses particulares de dos facciones, en uno de los partidos.
De lo contrario, hace mucho esa decisión se hubiese tomado y el debate no estuviera concentrado en ese aspecto, sino en temas más relevantes como la misma ley de partidos políticos y detalles como el financiamiento, la campaña, la participación de las mujeres y la juventud, entre otros que fueron discutidos y decididos con muy poca exposición en la opinión pública.
Ahora bien, lo peor es que mientras eso pasa, hay otros temas de relevancia país, a los que no le estamos prestando atención y que son claves para que tengamos una República Dominicana diferente: más organizada, más desarrollada, más progresista…
Uno de ellos es la Salud. Datos de la Dirección General de Epidemiología revelaron que este año la mortalidad infantil ha aumentado en un 32%, con cifras tan tristes como que en lo que va de año 849 bebés han muerto, 199 más que en el mismo período del 2017.
Otro tema clave relegado de la opinión pública es la Educación. Una evaluación realizada por el Ministerio de Educación indicó que apenas un 12% de los alumnos de tercer grado de primaria aprobaron satisfactoriamente la asignación de lectura y un 27% matemáticas.
¿Y qué decir de la corrupción? Una auditoría realizada por la Cámara de Cuentas en la OMSA confirmó las sospechas encendidas con el asesinato de Yuniol Ramírez. En esta institución hubo duplicidad de pagos de reparación de vehículos en talleres, órdenes de compras sin contratos y contratación de servicios a empresas vinculadas a funcionarios.
Repito, estos son temas país que ameritan respuestas, que inciden, que son claves para que en el futuro tengamos una mejor nación.
Pero, tal vez esta falta de dedicación a lo colectivo, que tanto se echa de menos en la clase política y empresarial dominicana, y que ha sido clave para que otras naciones alcancen su desarrollo, es la respuesta a porqué, en pleno siglo XXI y con un crecimiento económico envidiable, este no es un país, y, como dice una querida amiga y comadre, sigue siendo un paisaje.