Si usted no sabe, menos yo…

Pedro René Mejía Almonte

Twitter: @Pralmonte

Al leer hace unos días el titular de aquella noticia, en seguida tuve el ánimo de escribir al respecto, pero me dije a mi mismo, esto debe ser una broma, de esas de mal gusto, de esas que te dejan el sabor amargo en  la boca, de esas que te disgustan aunque te las haga tu madre, ¡sí de esas!

Dejé pasar los días para que alguien desmintiera la noticia o en su defecto que aparezca algún lumbreras que diga: se mal interpretó lo dicho por él, pero ni una cosa ni la otra.

En fin, pasaron los días, así como en este país que todo pasa. No saber donde se encuentran 2,300 de sus subordinados. En un país donde existan leyes , donde se respete al ciudadano , el hacer dicha afirmación debe tener consecuencias , por vergüenza propia o por vergüenza ajena .Y es que señor mayor general Nelson Peguero Paredes, no saber donde se encuentran 2,300 personas , es como decir que el señor Corripio no sepa qué beneficio tuvieron sus empresas en el mes pasado ; es como si el administrador del Banreservas no sepa cuántas sucursales del banco hay a nivel nacional , es como si Valdez Albizu no sepa a cómo cerró el dólar el día de ayer en los mercados internacionales, es como si el ministro de turismo no sepa la cantidad acumulada de turistas en este primer semestre del año 2016 , es como si el Presidente de la República no sepa cuales funcionarios ofrecen resultados positivos o negativos .

Y donde me llevé la gran sorpresa es que usted lo dijo mi general y todo sigue en su mismo lugar, mientras que tal vez en otro país  eso sería un escándalo nacional; pero a veces pienso que las autoridades se empeñan en que seamos el hazmerreír de la región.

Y como aquí todo pasa, lo que pasó es que casi me caigo muerto cuando leí que la defensora del pueblo doña Zoila Martínez ayudaría a localizar a los 2,300 agentes “perdidos”.

Y es que cuando el silencio rinda mejores frutos que el hablar, callar es la mejor opción.

Así lo dicen las sagradas escrituras en Proverbios 13:3

“El que guarda su boca guarda su alma; mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad”.