Sicarios y Sicariato

Snayder Santana.
Snayder Santana.

El origen de la palabra “sicario” se remonta a la ocupación romana en Palestina en el año 63 antes de nuestra era. La secta judía de los “sicarios” también conocidos como “Celotas” fueron los primeros en utilizarlo durante la ocupación romana a Palestina, el sicario era la persona que escondía un puñal llamado “sica” entre sus ropas y apuñalaba a romanos o simpatizantes de los mismos durante las asambleas públicas.

El registro histórico más famoso del sicariato se da en la época de las cruzadas, cuando otra secta musulmana chiita denominada HashshAshin, se hizo conocida y temida por sus rivales cristianos, pues en nombre de Alá, y por ordenes de su líder Hassan Al Sabbah, realizaban asesinatos estratégicos, políticos y militares de alto rango; incluso a figuras sumamente protegidas.

Para entonces el sicariato tenía una connotación política dada las condiciones sociales e históricas en que se forman estas sectas, sus objetivos eran la resistencia a la invasión romana en el primer caso y temas ideológicos y políticos en el segundo.Era para entonces una forma de resistencia, defender su territorio y enfrentar enemigos mucho más fuertes.

Mucho ha evolucionado el significado de la palabra sicario y la acción del sicariato hasta nuestros días, también evolucionaron las formas, las causas y los objetivos.

Más recientemente y de este lado del mundo comenzamos a conocer e interactuar con este fenómeno criminal a principio de la década de los 90 cuando en Medellín Colombia se experimentan los primeros hechos de sicariato, lo mismo casi paralelamente sucede en Italia en la misma década delos 90; de la mano de las mafias siciliana para dirimir sus conflictos. Justo en México sucedía algo parecido entre los cárteles del narcotráfico que crecían en poderío y se daba la lucha por territorios. En este estadio histórico de la evolución del sicariato lo encontramos asociado a cálateles del narcotráfico que ganaba terreno en América y a las mafias en Europa.

Así las cosas, el sicariato tanto en Europa como en América cobra auge y notoriedad, una nueva forma de homicidio cualificado y agravado por la remuneración económica pasa a ser objeto de estudio y preocupación en muchos países.

En nuestro país en particular es difícil ubicar con exactitud el momento en que este fenómeno de la criminalidad comienza a causar estragos y es debido a la cantidad de crímenes de Estado y muertes extrajudiciales que se registran en nuestras calles justo en el momento en que el sicariato se despliega en otras ciudades del hemisferio. Todavía hoy día es difícil diferenciar entre un acto de sicariato o un asesinato de la policía nacional (intercambio de disparos).

Corriendo el riesgo de equivocarnos pudiéramos señalar como el primer caso sonoro de sicariato la muerte del senador de la República Darío Gómez (2001. es con la muerte de este ciudadano que se destapa toda una red de sicariato que desde entonces a actuado a sus anchas y prácticamente a la luz pública.

Con el asesinato del senador Gómez el país conocería a un personaje siniestro el nombrado Carlos Everstz Fournier, este ya histórico personaje confeso en televisión nacional que entre crímenes de Estado y muertes por encargo llevaba en su haber mas de 38 muertos, entre comunistas, estudiantes, políticos de izquierda y gente común, es la confesión de este sujeto que pone en evidencia que a nuestro país el sicariato llega de la mano del poder del Estado como forma de apaliar a la oposición política post-dictadura.

Everstz Fournier logro concitar la atención del país al revelar que un cartel de Colombia había mandado a matar al senador y que un general de la PN se había comunicado a él para ejecutar el hecho, días después en una calle de Santiago muere Carlos Everstz abatido por gatilleros y se inicia si el segundo capitulo del sicariato dominicano, es el sicario muerto por sicarios.

Desde entonces nuestra sociedad ha visto caer a cientos de personas de manos del sicariato, este fenómeno propio de la sociedad capitalista que pone precio a la vida se ha convertido en una prospera industria al servicio del mal.
Aunque el sicariato como tipo penal no existe aun en nuestra legislatura y no existen estadísticas oficiales de los hechos de sicariato, repasando la prensa nacional se puede identificar entre 60 y 80 casos de muertes por encargo cada año en la última década en nuestro país.

Caso de muertes que van desde un raso de la policía, un estudiante hasta regidores y funcionarios del Estado, implicados y acusados de estos crímenes también oscilan desde rasos de la policía nacional hasta alcaldes, regidores y funcionarios del gobierno.

Al contrario de otras latitudes en nuestro país el sicariato partiendo de los caso mas sonoros y debatidos, este terrible fenómeno criminal se ha instalado como una industria auxiliar de la política, es un nuevo escenario del debate político y la lucha por el poder, en el que gana aquel que puede pagar para matar y pagar para agenciarse impunidad.