Silicon Valley quiere ganar dinero con la moda del ayuno intermitente

Silicon Valley trata de imponer moda relacionada con la salud

Como la mayoría de las modas que agarran vuelo en Silicon Valley, esta, relacionada con la salud, creció gracias al boca en boca y a una publicación en Medium, un blog creado por los cofundadores de Twitter.
El empresario Sumaya Kazi ensalzó sus virtudes a 650 mil lectores, mientras que el capitalista de riesgo Phil Libin y otros predicaron acerca de ella a cualquiera que quisiera escuchar.
Su idea milagrosa es muy antigua: no comieron nada durante largos periodos de tiempo. Las búsquedas mensuales en Google sobre “ayuno intermitente” se han multiplicado por diez en los últimos tres años, hasta llegar a un millón. Ahora viene el siguiente paso, cuando las empresas intentan convertir esta locura en ganancias.
Los regímenes de ayuno pagados están encontrando una nueva audiencia, en parte porque están enmarcados en términos de productividad, no solo de pérdida de peso. Hay un creciente cuerpo de investigación y evidencia anecdótica que muestra un vínculo entre periodos de ausencia de nutrición y aumento del enfoque y la producción, y quizás incluso una vida más larga.

“Los periodos de restricción de alimentos hacen cosas buenas”, dice Peter Attia, cuya práctica médica se centra en la ciencia de la longevidad.
“Los beneficios son evidentes con bastante rapidez y una vez que la gente lo hace se dan cuenta que si esto va a dar algún beneficio en el desempeño, entonces vale la pena hacerlo”.
Ciencia aplicada. Peter Attia es el fundador de Attia Medical, que se centra en la ciencia aplicada de la longevidad.
Como parte de un programa de prevención de diabetes, PlateJoy, una aplicación de suscripción a un plan de comidas, alienta a los usuarios a perder peso rápidamente y disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad. La compañía no dijo cuántos clientes tiene, pero cerca de 20 millones de personas son elegibles para obtener el programa de coaching y seguimiento del progreso por 230 dólares al año o a través de su seguro médico (las aseguradoras pagan a PlateJoy cuando sus clientes pierden peso). Con apenas cinco años, PlateJoy es rentable y busca aumentar su capital.

Otra firma, Hvmn (pronunciado “human”), atrae a sus clientes usando términos como productividad y rendimiento. Se supone que sus cubos de café masticables y otros suplementos dietéticos mejoran el enfoque y la función cognitiva.
Un producto contiene versiones sintéticas de cetonas, compuestos que el cuerpo crea cuando está en ayunas el tiempo suficiente para quemar grasa. Hvmn comercializa la bebida a atletas (99 dólares por tres envases pequeños) como una forma de aumentar el rendimiento y acelerar la recuperación.
“Es un combustible más eficiente para el cerebro y el cuerpo”, afirma el cofundador Geoffrey Woo, aunque que no están destinados a reemplazar los beneficios del ayuno.

Ha atraído más de 5 millones de dólares en respaldo de empresas como Yahoo! y su presidenta ejecutiva, Marissa Mayer, y el fundador de Zynga Inc., Mark Pincus. La tecnología detrás de su bebida yace en más de una década de investigación en suplementos para militares, que fue financiada por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa, los Institutos Nacionales de Salud y la Universidad de Oxford.

“Esto se considerará como ejercicio”, dice Woo, quien ayuna unas 36 horas por semana, y agregó que espera que el ayuno se convierta en una industria multimillonaria”, dijo.
“Nuestro problema es el consumo excesivo y eso significa reinstalar una nueva cultura en torno a la alimentación”.
Geoffrey Woo, cofundador de Hvmn
Valter Longo, profesor de la Universidad del Sur de California, ha estudiado la restricción de alimentos y la longevidad durante décadas.

Su investigación ha demostrado que los ratones en ayunas viven más tiempo y realizan mejor las tareas; que el ayuno en ratones priva a las células cancerosas y ayuda a los medicamentos de quimioterapia; y que una dieta muy baja en calorías puede retrasar la esclerosis múltiple al matar las células malas y generar otras nuevas.

Longo aboga por el ayuno de varios días y vende un paquete de dieta de cinco días por 250 dólares que, según él, imita los efectos de un ayuno.

Hay muchas razones para ser escéptico. Las ratas hembras en ayunas han mostrado desequilibrios hormonales y contracción ovárica.
En cuanto a los humanos, no hay suficientes datos sobre los efectos a largo plazo para llegar a un consenso.