Situación del sistema asistencial de la salud pública

Dr. Nelson  Rodríguez Monegro.
Dr. Nelson Rodríguez Monegro.

Hemos tenido un proceso dilatado de reforma dentro del sector salud, que se inicia formalmente con las leyes General de Salud (42-01) y que crea el Sistema Nacional de la Seguridad Social (87-01). Le da un impulso mayor la Ley 123-15, que separa la función de provisión de servicios de salud del Ministerio de Salud, pasándolo al Servicio Nacional de Salud, formado bajo el amparo de dicha ley.
En 2012 el Ministerio de Salud oficializa el Modelo de Atención en la República Dominicana el cual está basado en la Estrategia de Atención Primaria (APS) y las Redes Integradas de Servicios de Salud (RISS),que describe la mejor forma de organizar los servicios de salud.
En términos asistenciales en este país está todo escrito y descrito, con diagnóstico y propuestas.
¿Por qué a pesar de tener planes estratégicos, planes operativos, estructura organizacional, recursos humanos (en cantidad), etc. el avance es tan lento que se hace imperceptible?
Primero; estamos en un proceso de reforma sin contar con los recursos económicos que la misma demanda. El sector público de salud demanda más inversión.
Segundo; las capacidades en el ámbito de la gestión no son las adecuadas: Falta competencia, compromiso, empoderamiento y conocimiento de los procesos, debilidad del liderazgo en el nivel regional y local, sin excluir el nivel central.
Tercero; aplicación de una verdadera política de recursos humanos a todos los niveles, donde prime la meritocracia.
Cuarto; definición clara de la Cartera de Servicios de cada centro, por nivel de complejidad, en el contexto del Modelo de Atención, que va desde los centros de primer nivel hasta los hospitales especializados de referencia nacional. Pero que tengan la capacidad resolutiva de acuerdo a esa cartera de servicios: Infraestructura, tecnología apropiada, insumos y medicamentos, recursos humanos competentes, remuneración adecuada, jornada laboral suficiente y que se cumpla.
Quinto; atacar la baja calidad de los servicios. El país, como es conocido, tiene buena cobertura en la accesibilidad de los servicios. Todo ciudadano tiene un servicio a menos de media hora de su residencia en términos generales. Pero ¿tienen la capacidad resolutiva esperada? Claro que no. ¿El recurso humano está presente el tiempo que debe estar? No. ¿Los especialistas contratados están? En no pocas veces, no. ¿Se aplican los protocolos de atención, formulados con la mejor evidencia científica de lo que debe hacerse? No. ¿Hay régimen de consecuencia ante la mal práctica y la negligencia, aplicable? No. En estos aspectos es mucho lo que hay que hacer.
Sexto; el desarrollo de primer nivel sigue siendo una quimera.
No hemos pasado del discurso a los hechos, los recursos económicos siguen centrado en los hospitales.
La remodelación hospitalaria, por demás necesaria, va a ser efímera; porque sin un primer nivel de atención seguirán sobre demandados, con largas listas de espera, escasez de recursos e insostenibles financieramente.
Séptimo; es necesario no solo la implantación de un primer nivel de atención eficiente, sino que hay que articularlo con el nivel especializado complementario. Esto no puede hacerse sin un sistema informático electrónico, que se inició con una aplicación llamada Sistema de Gestión Clínica, en el primer nivel, financiado por el Gabinete Coordinador de Políticas Sociales, el cual está en transición al Expediente Integral de Salud, diseñado por el Ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Salud. Es prometedor. Su principal obstáculo es la cultura de no escribir en los expedientes los profesionales de la salud.
Octavo; humanización de los servicios como una expresión de calidad. El trato amable, personalizado y con respeto es prioritario e impostergable.
El sistema tiene una discriminación socio-económica, mientras más pobre es la persona, peor se le trata. Esto permea a todo el personal de salud, desde el portero hasta la misma dirección del centro.
Estos son parte de los factores que impiden el avance para tener servicios de calidad, que pueda exhibir indicadores acordes con el estadio de desarrollo del país. Cada uno demanda un trato particular, que en el devenir estaré tratándoles.
“Mientras el común de los ciudadanos necesite una intermediación, del tipo que fuere, para ser atendido con oportunidad, calidad y dignidad, la eficiencia del sistema de salud es inexistente “