Soy completamente digna de amor por ser quien soy

oo1

“La vida te trata tal y como tú te tratas a ti mismo”.

Louise L. Hay

 

Yo, mí, conmigo, son las tres personas con las que hay que tener una relación sana. Todas las relaciones son el reflejo de nuestro propio amor. A muchos de nosotros, nos enseñaron a hacer cosas para que nos amen. ¿Recuerdas cuando te comías la zanahoria para que mamá esté contenta? ¿o cuando estudiabas duro para sacar una nota que despertara el orgullo de papá?

El amor por uno mismo, es distinto del amor propio. El amor propio tiene su referencia en los demás, y el propio amor tiene su centro en nosotros mismos. El propio amor es la capacidad que tenemos de amarnos, y abarca la autoestima, la autovaloración y la autoconciencia de ser quien soy. La cantautora estadounidense Linda Thomson dijo: “La libertad reside en saber quién eres en realidad”.

¿Por quién haces lo que haces? Igual que tú, yo también complazco a la gente que quiero, y al mismo tiempo, tengo la consciencia de que lo hago por mí mismamás que por ellos. El asunto es que la lealtad nos hace pensar que el egoísmo es mezquino y codicioso.

En muchas ocasiones, el rechazo que tenemos a la palabra egoísmo nos impide amarnos de un modo sanoa nosotros mismos. La idea de que si soy egoísta no voy a pensar en nadie más que no sea yo, viene del pensamiento erróneo de creer que tengo un espacio limitado para amar.

Entonces, si tengo una capacidad limitada para amar a alguien, y la lleno de mí, no me queda espacio para los demás. Además de absurda y engañosa, esta idea es peligrosa porque va en contra de las leyes que sostienen la creación.

¿Qué clase de amor se disminuye si me amo a mi misma? Sólo la realidad material es limitada. El amor pertenece a la realidad espiritual. ¡No hay límites para el amor! La única verdad es que tengo capacidad para amarme inmensamente a mí, y también muchísimo a los demás. El amor por los otros se genera -y se nutre- del amor hacia uno mismo. El mandamiento reza: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Con mucha frecuencia, veo personas que llegan a la consulta porque su creencia de que el amor se “gana” les ha metido en problemas.Somos completamente dignos de amor por el simple hecho de ser quienes somos.Del mismo modo que no es necesario hacer nada para merecer el aire que respiramos, porque es un obsequio que el Creador nos da para sostener la vida, no es necesario hacer nada para ganar el amor.

Amar y ser amados es un regalo que nos llega junto con la existencia.El notable autor británico C.S. Lewis dijo: “Dios nos susurra en el placer, nos habla en la conciencia y nos grita en el dolor”. ¿Qué tipo de comunicación estás teniendo con Dios?