Sugerencia

Bonaparte Gautreaux Piñeyro

Señor
Licenciado Danilo Medina,
Presidente de la República Dominicana
Su Despacho.
Estimado señor:
Me voy a permitir darle un consejo, que no me ha solicitado: le sugiero que adopte como su legado, la honradez, el respeto a los derechos humanos y la persecución de la corrupción.
Los presidentes Ulises Francisco Espaillat y Francisco Gregorio Billini ejercieron el poder fugazmente. Ese no es su caso, usted tiene seis años al frente del Poder Ejecutivo
Usted se ha montado sobre una situación de paz, deseo de institucionalidad, demanda de respeto a las libertades públicas y al establecimiento de un Estado de derecho, cuya construcción ha costado muchas vidas, muchas lágrimas, muchas pesadillas.
Tanto usted, como yo, venimos de un ejercicio político que comenzó en las calles y se pulió en partidos que pregonaban un único propósito: servirle al país.
Sólo en los gobiernos de Don Antonio Guzmán Fernández y el del ingeniero Hipólito Mejía Domínguez el país asistió y participó de administraciones donde se persiguió la corrupción y no se encarceló ni se mató a ningún ciudadano por una orden presidencial.
El gobierno encabezado por el doctor Leonel Fernández abrió las puertas a la corrupción más descarada, nunca persiguió a ninguno de los dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana, que realizaron una acumulación originaria de capitales, basados en maniobras dolosas contra el erario y con tráfico de influencias.
Aquí nos conocemos todos. Usted también conoce a todos ¿de dónde puede conseguir un pataporsuelo los millones que exhiben descaradamente, una bonanza que no puede explicar a la luz de la ley?
Por eso, señor Presidente, me permito recordarle que usted saldrá del gobierno el año que viene, piense en el legado que dejará a sus hijas y a los nietos que vienen.
¿Quiere ser recordado como el Presidente que sabía cómo muchos de sus funcionarios, y exfuncionarios de su partido, se enriquecieron bajo la sombrilla de la más descarada corrupción y no actuó para perseguirla?
Imagino que ese no es su deseo. Y no me diga que Juan Bosch encabezó un gobierno honesto y decente recuerde que, según sus propias palabras, Bosch no supo gobernar porque no se supo mantener en el poder.
Lo que le pido, y le aconsejo, es que ordene una auditoría independiente, profesional, profunda, que investigue las compras del gobierno, que determine si se han empleado los insumos requeridos y convenidos contractualmente, cuando se realizan obras públicas.
Le pido que en la auditoria participen expertos pertenecientes a todos los partidos políticos nacionales, como garantía de imparcialidad. Y que los resultados de las auditorías, sean dados a conocer al pueblo. Y los prevaricadores enviados a la Justicia.
No le pido nada más, para beneficio de su legado y del pueblo dominicano.