Tensiones entre enfoques
alrededor del sector eléctrico
Periodo agosto 1996 – agosto 2000

Al 16 de agosto del año 1996 existía la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE) creada mediante la Ley No. 4115, del 21 de abril de 1955, como un monopolio de generación, transmisión y distribución de electricidad en el territorio nacional.

La participación del sector privado en el negocio eléctrico estaba representada por tres concesiones otorgadas en áreas costeras en virtud de la ley 14-90 y por contratos de compraventa de energía entre generadores y CDE, ascendentes a 562 MW.

Previo al inicio del nuevo Gobierno, afloraron dos enfoques de solución al problema eléctrico que se manifestaban en tensión, con criterios claramente diferenciados.

Un enfoque, liderado por Temístocles Montás, se basaba en privatizar el sector eléctrico como modelo de solución al problema de suministro de energía a la población, y que el Estado se encargara de la regulación.

Mientras el otro enfoque, liderado por Rhadamés Segura, se basaba en aplicaciones pragmáticas en las que  se combinaran el Estado y el sector privado con el objetivo de que el país recibiera un servicio de electricidad en cantidad suficiente, con la calidad necesaria y a precio razonable.

Gestión  Temístocles Montás.  El 16 de agosto de 1996, Leonel Fernández fue juramentado Presidente de la República y luego designó al señor Montás administrador general de la CDE y a Celso Marranzini, presidente de su Consejo Directivo. 

Parecía presentarse el momento de privatizar la CDE, pero una parte importante de la población no estaba de acuerdo y por esa razón se propuso capitalizar primero las aéreas de generación térmica y de distribución y comercialización para formar con ellas sociedades mixtas en las que el Estado y el Sector Privado tendrían la misma participación accionaria.

Las acciones del Estado serían aportadas en naturaleza, mientras que las del sector privado se harían en efectivo.  Las sociedades surgidas serían administradas por el sector privado.

A esos fines, fue promulgada la Ley de Reforma de  la  Empresa  Pública,  No. 141-97, que serviría como marco legal para capitalizar la CDE y Antonio Isa Conde fue designado presidente de la Comisión de Reforma de la Empresa Pública (CREP).

Luego, mediante el decreto No. 118-98 fue creada la Superintendencia de Electricidad (SIE) como órgano regulador del sector eléctrico, y Marcos Cochón fue designado superintendente.

Las actuaciones de la CDE, la CREP y la SIE representaban el enfoque Montás. Para ellos la prioridad era capitalizar la CDE lo antes posible, ignorando lo que establece la Ley No. 848-35, en el sentido de que el suministro de electricidad se considera un servicio público de primera necesidad y se obliga al Estado a su cumplimiento.

Esa forma de actuar condujo a resultados que incrementaron el deterioro del servicio de electricidad a la población, lo cual era evidente a febrero del 1998.

Gestión de Rhadamés Segura.   El 27 de febrero del año 1998, el señor Segura fue designado como administrador general de la CDE,  junto a un nuevo Consejo de Administración; mientras, que el señor Montás fue designado al frente del Secretariado Técnico de la Presidencia (STP).

Muy pronto se hizo evidente que la gestión del señor Segura estaba siendo enfrentada  por el STP, la CREP y la SIE. 

El 17 de marzo del año 1998, la CREP anunció unilateralmente que la capitalización  se haría en los meses de julio y agosto de ese año y que con ello desaparecería la CDE, por lo cual la administración del señor Segura fue intimada a no tomar medidas orientadas a mejorar las condiciones del servicio eléctrico, pues esto sería hecho por el sector privado. Cierto tiempo después, la CREP informó que no estaba preparada para capitalizar en las fechas indicadas y pospuso dicho evento para octubre de ese año.

El huracán George azotó el país el 22 de septiembre del 1998 dejando enormes daños en el sector eléctrico. La rápida recuperación del servicio permitió que las autoridades de la CDE de entonces tuvieran el reconocimiento de la población y que se incrementara la creencia de que el Estado estaba en capacidad de resolver el problema del servicio eléctrico por sus propios medios.

Es obvio que ante el paso de George tampoco se pudiera hacer la capitalización en octubre. La CREP intentó hacerlo en diciembre, pero tampoco fue posible, con lo cual la capitalización no llegó a efectuarse en el año 1998.  La capitalización de la CDE no llegó a efectuarse ese año, por razones imputables a la CREP.

Después de George, la gestión del señor Segura se concentraba en mejorar el servicio de electricidad a la población y, naturalmente, en cooperar con CREP en el proceso de capitalización de la CDE.  Como prueba de ello, el señor Presidente aprobó mediante el decreto No. 428-98 un nuevo Reglamento de funcionamiento de la CDE presentado por el señor Segura, mediante el cual la institución empezaba a ser transformada en un holding de empresas desde el punto de vista administrativo.

Aunque ambos enfoques coincidían en lo relativo a la capitalización de la CDE, surgieron grandes tensiones durante el proceso. Muchos temas de discusión fueron unificados, pero en algunos no hubo consenso, como puede verse a continuación:

• Significado de la capitalización

La capitalización llegó a ser considerada por los partidarios del enfoque Montás como la obra cumbre del Gobierno de entonces y como una panacea que constituía un fin en sí misma. Los partidarios del enfoque Segura la consideraban, en cambio, como un medio para alcanzar el objetivo de que el país recibiera un servicio de electricidad en cantidad suficiente, con la calidad necesaria y a precio razonable.

• Metas sobre apagones y déficit operacional

Conforme al enfoque Montás los apagones y el déficit operacional desaparecerían en el corto plazo; pero, en el enfoque Segura esas metas se alcanzarían en el largo plazo

• Comportamiento de la tarifa eléctrica

En el enfoque Montás la tarifa eléctrica se mantendría constante o bajaría en el corto plazo, mientras que en el enfoque Segura se producirían alzas de la tarifa eléctrica a corto y a mediano plazos.

• Compra y venta de energía

En el enfoque Montás se establecían contratos de compra y venta de energía entre distribuidores y generadores capitalizados bajo la modalidad de grado a grado.  En el enfoque Segura, las distribuidoras debían comprar energía mediante licitaciones sin comprometer financieramente al Estado, pues se trataba de administración privada en empresas mixtas.

• Control de la empresa capitalizada

Según el enfoque Montás, el sector privado debía tener el control administrativo y financiero de la empresa capitalizada; en cambio en el Enfoque Segura se consideraba que el Sector Privado debía administrar y el estado controlar las finanzas.

La fase final del proceso de capitalización empezó en abril del 1999 y terminó en octubre de ese año. Al concluir el indicado proceso, las unidades de negocio Hidro y Transmisión se mantuvieron dentro de la CDE, Edenorte, Edesur, Edeeste, Egeitabo y Egehaina pasaron al control administrativo y financiero del sector privado. Tanto los generadores privados como los concesionarios, se mantuvieron independientes.

Partidarios del Enfoque Montás, al margen de la CDE y en contraposición con la ley No. 141-97, intentaron pasar al Sector Privado el control administrativo y financiero del  sistema de transmisión eléctrica.

Las tensiones entre enfoques se mantuvieron fuertes del Gobierno, hasta que empezó el ejercicio presidencial del Presidente Hipólito Mejia.


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