Trabajando pa´l inglés

Eusebio Rivera Almodóvar

Nuestros abuelos usaban la expresión del título para manifestar su desaliento al tener que trabajar o producir para pagar préstamos que, en esa época, recibían frecuentemente de inmigrantes de islas en posesión de Inglaterra.
Muchos visitantes a supermercados comprueban que las mercancías y alimentos en anaqueles provienen de Estados Unidos, otros países latinoamericanos y europeos, agregándose últimamente China, de donde se está importando hasta ajo (¡carajo!) siendo el surtido adicional, que no debe pasar de un 5 a 10%, de mercancías y productos dominicanos, lo que evidencia la hipocresía de nuestros gobernantes cuando hablan de “protección a los productores e industriales dominicanos y al fomento de las exportaciones” cuando en realidad su gestión principal es tomar empréstitos para importar bienes y alimentos a través del comercio nacional, cobrando impuestos que finalmente pagamos los consumidores, en una maniobra de “préstame tú para comprarte yo; te pago intereses y te doy a ganar los beneficios de impuestos aranceles, etcétera, mientras yo recibo comisiones, abiertas o encubiertas, por compras aprovechando mi cargo gubernamental”. Y la gente…pagando impuestos y sobrevaluaciones observando cómo van empeñando el futuro de sus hijos y sus nietos y, como esclavos, sigue trabajando pa´l inglés. Los pocos que no enajenan sus tierras son exprimidos por los elevados costos de producción, donde están el precio de los combustibles, los fertilizantes y otros insumos, lo que, vergonzosamente, les obliga a sacar al mercado local productos más caros que los importados.
Cuando ya no queden playas y territorios para hipotecar, ni minas para vender, los que aún vivan tendrán la opción de mudarse para Haití o emigrar a otras latitudes, si es que les dan visas.


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