Trump es más mercantilista que proteccionista

15_03_2017 HOY_MIERCOLES_150317_ Economía2 E

El presidente estadounidense, Donald Trump, a menudo acusado de proteccionista, es también considerado un mercantilista por los economistas que no dudan en remontarse al siglo XVII para hallar las influencias originales de su política económica.

“Desde un punto de vista comercial, sí, su visión es mercantilista, pero un mercantilismo reacondicionado” explica James Galbraith, profesor de economía de la universidad de Texas, aludiendo a la ambición de Trump de reequilibrar la balanza comercial de su país.

El presidente estadounidense se ha fijado como objetivo reducir el déficit comercial de su país, y no duda en acusar a los países que venden muchos productos a Estados Unidos, pero le compran menos.

China, calificada por Trump de “mayor ladrón de la historia” durante su campaña electoral, encabeza esta lista negra, en la que también figuran México y Alemania, cuyos superávits comerciales baten récords.

Para ello, el presidente estadounidense esgrime varias amenazas, como imponer fuertes tasas aduaneras a las importaciones. “Precisamente, el mercantilismo consiste en favorecer las exportaciones y en proteger las fronteras para limitar las importaciones y evitar que la riqueza abandone el país”, subraya Eric Berr, profesor en la universidad de Burdeos.

En los reinos donde se aplicaron las recetas mercantilistas, como la Francia de Colbert, pero también España o Inglaterra, “la economía debía estar al servicio del rey”, recuerda. “Mantener la riqueza en el país servía para financiar un ejército, lo que permitía conquistar otros territorios y asegurar su defensa”, añade Berr.

A la cabeza del Consejo de Comercio Nacional, una oficina creada recientemente y dependiente de la Casa Blanca, Peter Navarro mantuvo recientemente este mismo tipo de lenguaje: “Por razones económicas y de seguridad, es importante reequilibrar el comercio estadounidense”, afirmó.

“Cada vez que hay proteccionismo, la tendencia es, viendo las cosas desde lejos, decir que se trata de mercantilismo”, constata Jean-Yves Grenier, director de investigación de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (Ehess), especializado en la historia de las ideas económicas.

China, por ejemplo, ha sido a menudo presentada como mercantilista estos últimos años por haber desarrollado su industria favoreciendo las exportaciones y limitando las importaciones. En sus discursos, Trump desea lo mismo para su país.

Para Grenier, Trump es mercantilista cuando amenaza a industriales con aplicar medidas de represalia si deslocalizan sus fábricas a otros países, para producir más barato.


COMENTARIOS