Trump fija plazo para aranceles, presiona negociaciones TLCAN

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso una nueva presión sobre las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con una orden que señala que impondrá aranceles para el acero y el aluminio de Canadá y México el 1 de mayo si no está satisfecho con las negociaciones.
El anuncio presidencial de Trump establece aranceles para algunos países a partir del viernes pasado y excluye a otros como Canadá y México.
El documento especifica por primera vez cuándo terminarán esas exenciones, lo que aumenta la presión para que se llegue a un acuerdo sobre el TLCAN alrededor de la misma fecha.

Un comunicado de la Casa Blanca señala que Trump decidirá el 1 de mayo “si continuará eximiendo a estos países de los aranceles, según el estado de las discusiones”.
México señaló que necesita un acuerdo para fines de abril, o que las negociaciones se extiendan hasta después de las elecciones del país en el verano boreal, y luego las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos este otoño boreal.

Canadá y México continúan presionando por exenciones permanentes de los aranceles, que se establecieron en un 25 por ciento para el acero y un 10 por ciento para el aluminio. Canadá es la principal fuente de importaciones de acero y aluminio de Estados Unidos.
El acero está estrechamente ligado al sector automotor, una de las disputas centrales en el TLCAN y en la que se ha avanzado recientemente.

“Estados Unidos continúa las negociaciones con Canadá y México”, junto con la Unión Europea, Corea del Sur y otros, “sobre medidas alternativas satisfactorias para abordar la amenaza a la seguridad nacional que constituyen las importaciones de artículos de acero de esos países”, según el anuncio de Trump.
Condicionamiento. Trump se comprometió a aplicarlos a menos que “determine mediante un nuevo anuncio que Estados Unidos ha llegado a una medida alternativa satisfactoria” para abordar la “amenaza a la seguridad” del sector siderúrgico.

La medida se produce después de recientes señales de optimismo sobre las conversaciones del TLCAN.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, dijo la semana pasada que “parece haber un cierto impulso alrededor de la mesa” y que “un acuerdo en el que todos ganen no solo es posible sino probable”.
El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, dijo el miércoles pasado que los países están “finalmente comenzando a converger” en el crucial tema de las reglas del sector automotor, pero advirtió el jueves que se estaba acabando el tiempo.

“Creo que se está logrando un importante avance, pero rápidamente nos estamos quedando sin tiempo si queremos que se realice esta votación del Congreso sobre una aprobación final”, dijo Lighthizer el jueves en Washington durante una audiencia en el Senado.
La séptima ronda de renegociación del acuerdo, que se celebró se México, terminó en con la amenaza del canciller de Canadá, Chrystia Freeland, de que si Estados Unidos impone aranceles al acero y el aluminio, ellos harían lo mismo con su vecino.
Mientas el ministro de Economía de México, Ildenfonfo Guajardo, dijo que su país esperará a que se concrete la medida arancelaria por parte de Estados Unidos, pero aseguró que las “guerras comerciales no dejan nada bueno a nadie”.


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