Última candidatura presidencial de Juan Bosch

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En diciembre de 1992 Juan Bosch anunciaba a la nación su candidatura presidencial para las elecciones del año 1994. En esa ocasión expresaba: “Ante esa decisión he procedido a hacer una evaluación de la situación económica, social, política y moral del país, dramática y catastrófica, la cual hay que enfrentar y reducir a su mínima expresión”. Más adelante en su histórico discurso Bosch nos decía: <<… el Estado dominicano, desde 1966 hasta la fecha, ha sido incapaz de asegurarles a las grandes mayorías del país los servicios públicos fundamentales establecidos en la Constitución de la República, tales como educación, salud, seguridad social, vivienda y agua potable. A lo largo de los últimos años, esos servicios se han hecho más deficientes. Por ejemplo, el abastecimiento de agua potable se estima que es menor del 35% en los hogares dominicanos que tienen esa conexión dentro de las viviendas y el 37% de las muestras de agua servida por tuberías tienen un alto grado de contaminación>>.
El aspirante a la Presidencia de la república seguía explicando a sus conciudadanos: <<Todo este drama se convierte en una tragedia debido a los altos niveles de corrupción con que se ha manejado el Estado desde 1966, hasta el punto de que se estima que en el período 1966-1992 se han creado alrededor de 1,200 millonarios. Sólo en la actividad de la construcción, en la que se han invertido más de diez mil millones de pesos en los últimos 6 años, se estima que más de 4 mil millones de pesos han quedado en manos de funcionarios del Gobierno y personas ligadas a éste. El deterioro de la situación económica y la corrupción ascendente han generado un proceso de descomposición en la sociedad dominicana que se manifiesta en el incremento de la delincuencia, el robo, el crimen, el consumo y tráfico de drogas, la inestabilidad de la familia, y aún más, en la pérdida de fe en la mayoría de los dominicanos en el futuro del país, en sus posibilidades inmediatas, lo cual explica el aumento de la emigración no sólo por razones económicas sino también por el pesimismo que genera la falta de cambios reales>>.
Juan Bosch era coherente y reiterativo en su propuesta de gobierno. En su candidatura de 1990 y ante la Cámara de Comercio Americana aseveraba: <<Los valores humanos se han ido perdiendo; el dinero fácil, no importa su origen, se ha convertido en una aspiración permanente por parte de una proporción mayoritaria de la población. La familia, núcleo básico de la sociedad, se ha ido desintegrando, de ahí las cifras alarmantes de divorcios, madres solteras y niños desamparados. La delincuencia ha ido en aumento: los robos, los atracos, los crímenes y la drogadicción se han convertido en situaciones comunes que reseña diariamente la prensa… Ni hablar, señores, de los servicios de salud. Aproximadamente el 40% de los sectores más humildes del país se ven en la obligación de asistir a los centros privados debido a la escasez de medicamentos y a la baja calidad del servicio que se presta en los hospitales públicos. En fin, la situación moral y social de nuestro país está en su punto más bajo>>.
El Partido de la Liberación Dominicana se estrenó como gestor de gobierno en el cuatrienio 1996-2000 y ha seguido de modo continuo desde el 2004 hasta el presente. ¿Está Juan Bosch satisfecho?


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