Un nuevo juguete urbano: el teleférico de Santo Domingo

Amparo Chantada Gonzalez

Consecuencia prevista de un modelo de crecimiento urbano no planificado para la inclusión social, la movilidad se ha convertido en uno de los lemas, recurrente de todas las alcaldías del mundo e informes del BID por supuesto, que vende ideas y modas tecnológicas para financiarlas después! Así, se ideó para el país un modelo de Metro, subterráneo con tecnología importada, que representaba la opción más costosa y menos sostenible. Hoy, una sola línea se terminó, la segunda está a media, pero el hotel Diandino XX ya opera.
La opción más económica era un Metro aéreo superpuesto al sistema vial existente como en Medellín, que tiene un Metro aéreo. Hoy, de nuevo, para la movilidad imposible de conseguir colectivamente, tendremos pronto un nuevo juguete urbano en un teleférico intra-barrial, que conectará con un Metro sin terminar.
El teleférico fue creado para enfrentar un obstáculo vigoroso, pero de corta distancia: el primer teleférico del mundo fue construido con esos fines para los turistas en París, en 1900, para evitar subir -108 metros en 300 escaleras- hacia el Sagrado Corazón en Montmartre. En 1912, es en Río que se construye el que sube al Corcovado, en el Pan de Azúcar, a 396 metros de altura.
Después, el teleférico llega a las pistas de esquí y hoy a la ciudad informal en barrios encaramados en vertientes: Caracas, Bogotá, Guayaquil, México, Medellín, tienen un Metrocable que conecta los cerros con el Metro en la ciudad formal. Bolivia acaba de unir La Paz y El Alto, (2,5 km), a 4000 metros de altitud, el más alto del mundo!.
¡El peor de los ejemplos es el teleférico del “Complejo Do Alemao”, de Río (2011) que unía varias favelas de la zona norte, en 3.5 km, costó 64 millones de dólares y dejó de funcionar en el 2016, porque su propietario, el ex Gobernador de Río, fue condenado en la Operación Calicute, un desdoblamiento de Lava Jato!. Esas epopeyas nos muestran que los teleféricos son soluciones puntuales, para pequeñas distancias y orografías accidentadas, son de mantenimiento costoso y riguroso. ¡Eso, sí, son más efectivos para la imagen que una larga campaña publicitaria! El anuncio del teleférico proyectado, que conecta barrios sin accidentes orográficos, sin complementariedad económica, ni vivencias comunes (Sabana Perdida, Los Tres Brazos, Gualey) y separados por los dos ríos de la capital, nos intriga. ¡Hoy si, resultan más evidentes las razones de la titulación en Los Tres Brazos! ¿pero porqué no se termina la Línea 2 del Metro hacia el Este? ¿Porqué no desconcentrar la UASD, con dos extensiones, una al Norte y otra al Este, y crear nuevas zonas francas al Norte de la capital? ¿Porqué no navegar esos ríos, en barcos-bus como un transporte fluvial de masa que llegue a La Zurza y Borojol y conecten con el Metro? Por fin, ¿cuándo dejaremos de practicar la acupuntura urbana que no resuelve los problemas globales de la zona urbanizada?