Un paso hacia la confiabilidad

Persiste una mal disimulada resistencia al cambio, a la renovación en cuanto concierne a la conformación del Tribunal Superior Electoral (TSE). Hay quienes insisten en dejar intacta la composición actual de ese organismo clave para la democracia, a pesar de que, en virtud de actos y decisiones tomadas en el aspecto contencioso electoral, la confiabilidad quedó desdichadamente resquebrajada. No es un problema de capacidad técnica de los individuos que ocupan ahora las plazas. Es asunto de precedentes de un ejercicio que ha dejado mucho que desear.
El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) está compelido a hacer su elección más pura y acertada para conformar el TSE. Los nuevos integrantes deben merecer la confianza de todo el espectro político que da sustentación a nuestra democracia. La función contenciosa es la de un árbitro que debe situarse equidistante de todas las banderas políticas y sus decisiones solo pueden estar orientadas por lo que manda la ley.
Nada impide efectuar cambios que son absolutamente necesarios. La persistencia en dejar intactos algunos cuadros del TSE deja un mal sabor y envía un mal mensaje respecto del porvenir electoral. El CNM está llamado a escoger personas sin colas partidistas ni compromisos de pasado incompatibles con su función. Debe ser gente confiable para todos. Aceptada por todos.

Investigación agropecuaria

Justo cuando el país más necesita mejorar la producción y la productividad para ser más competitivo y apuntalar la seguridad alimentaria, se deja caer la investigación agropecuaria y se descuida la transferencia de tecnología. La falta de recursos económicos tiene maniatado al Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias (IDIAF), según consta en un informe de técnicos de ese organismo. Es un contrasentido que esto esté ocurriendo en momentos en que la agropecuaria está ante retos dramáticos en parte derivados del cambio climático.
Abogamos porque el Gobierno concentre su atención en esta debilidad injustificable en un flanco vital para la seguridad alimentaria y nuestra competitividad comercial tanto local como internacional. Que se destinen los fondos necesarios para reactivar al IDIAF.


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