Un pueblo angustiado por décadas por riada del Yuna

Los lugareños esperan desde hace años la construcción de un muro que detenga las crecidas

Gobiernos vienen y gobiernos van, pero los momentos de aflicción para las familias residentes en la zona del bajo Yuna parecen eternos. Un pueblo que se inunda por décadas ha vuelto a padecer por el desbordamiento del enfurecido río Yuna, como consecuencia de las aguas por el paso del huracán María por el país.
Para algunos de los afectados, la promesa hecha el pasado domingo por el presidente Danilo Medina, de que le construirá un muro que evite la riada, es otra historia repetida.

La crecida del río Yuna es una seria amenaza para los moradores en barrios como La Cantera, Los Estudiantes, el Palmar, Los Platanitos, Los Contreras, El Aguacate, La Altagracia y Los Llanos, entre otros.

Muchas personas afectadas por los aguaceros en estas comunidades aseguraron que fueron llevadas a diferentes albergues y asistidas con alimentos, en cambio, esperan algo más que una ayuda circunstancial.

“Esta es la misma zozobra. Ellos vinieron un día y dieron una fundita”, narró Concepción Liriano, residente en el barrio La Cantera, en alusión a que las autoridades no resuelven los problemas. La vivienda de Liriano aún está anegadas como hay muchas en Arenoso. Parte de sus ajuares están encima de blocks y los muebles enganchados en los techos, mientras su esposa sigue refugiada en casa de sus padres. Cree que el muro es la única salvación, pero tiene sus dudas debido a las promesas que les han hecho durante décadas.

“Nosotros aquí cada día estamos peor. No tenemos la posibilidad de salir de esto. Cada vez que se desborda el río es la misma situación”, expresó de su lado, Santo Quiroz.

Doña Altagracia Morillo Ulerio, de 88 años, dijo que ha sido víctima de inundaciones por años por el desbordamiento del río Yuna. “El ciclón David, George, Noel, Olga, Irma, María, todos ellos nos han afectado y desde siempre las autoridades dicen que harán el muro, pero se queda en promesa”, narró la dama que vive en el barrio La Altagracia, a pocos metros del río. De igual opinión es Basilio Hinojosa de la Cruz, quien asegura que las autoridades recuerdan hacer el muro cada vez que se acerca un huracán. “Aquí no habrá vida sin ese muro”, aseguró.


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