Una esperanza para pacientes hepáticos

A1

El costo que implica sacar del país a un niño con problemas del hígado, con el fin de hacerle un trasplante, hace que las esperanzas de vida de ese pequeño se vean desvanecidas si los padres no cuentan con los recursos de hacerlo.
Y es que, a pesar de los avances de la ciencia, este procedimiento no está tan avanzado en en el país.
Pero, afortunadamente se abre una puerta de esperanza para las personas con enfermedades hepáticas en República Dominicana. La noticia es que Fundahígado América, una fundación que tiene como objetivo promover esfuerzos para capacitar profesionales de la salud para proporcionar tratamiento médico para esta enfermedad, en áreas marginadas de las Américas y el Caribe, trabajará en el país.
Así lo expuso el doctor Tomoaki Kato, vicepresidente de Fundahígado y pionero en el trasplante de hígado pediátrico, en el NewYork-Presbyterian Hospital, quien estuvo en el país, como invitado al Congreso de “Genoohepatonutrin 2018”.
Kato señaló que el trasplante de hígado en niños es un procedimiento bien establecido en los Estados Unidos, donde ha tenido mucho éxito, por lo que si un niño nace allá con alguna enfermedad hepática, las posibilidades de conseguir un trasplante son muy altas. “Pero no es lo mismo en América Latina y el Caribe, y en gran parte, la razón se debe a que este procedimiento requiere de un nivel de experiencia muy específico”.
Y de igual forma, que un país de estos envíe un personal médico fuera de sus fronteras para capacitarse, supone también la inversión de recursos, con los cuales, en ocasiones el Estado no cuenta.
“Por eso, la mejor forma es que nosotros vengamos aquí y trabajemos directamente con el recurso local para ir creando y estableciendo ese programa. Con Fundahígado lo que hacemos es visitar esos países y trabajamos con los médicos y hospitales locales, para hacer posible el trasplante de hígado en niños; ya comenzamos a trabajar aquí en en República Dominicana hace unos años”, indicó el especialista.
El proceso. El doctor Kato, quien lamenta que muchos niños mueran por falta de un trasplante de hígado, adelantó que ya ha negociado con funcionarios del Gobierno y que están trabajando para dar los próximos pasos, por lo que espera que en al menos dos años el país pueda realizar sus propios trasplantes de hígado.
Aunque ya la fundación tiene identificado el hospital donde harán el procedimiento, el doctor no quiso revelar el nombre. Pero dice que “lo primero que hacemos es que prepararmos las condiciones, luego hacemos el procedimiento y a la vez sirve como capacitación de los médicos. Seguiremos haciéndolo hasta que el hospital esté listo para trabajar por si solo”, dijo.
Para el primer caso, Fundahígado traerá más personal médico y de enfermería, y a medida que vayan avanzando, vendrían menos. Esto para permitir que el recurso local sea quien haga el trasplante.
Forma de operar. Kato, un profesor de cirugía en el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia, también dijo que la idea es que para trasplantar el órgano, los médicos locales puedan integrar la tecnología con la que trabajan en Estados Unidos, como por ejemplo, el procedimiento llamado APOLT, que no es más que el trasplante de hígado ortotópico parcial auxiliar, a través del cual se resucita un hígado defectuoso al unir una parte de un hígado sano.
Kato asegura que, con el tiempo, el hígado dañado comenzará a funcionar por sí solo.
Otro de los objetivos es que los médicos dominicanos promuevan el uso de donantes vivos para los trasplantes de hígado.
“La razón fundamental es porque en los niños, funciona muy bien el órgano proveniente de un donante vivo, generalmente la madre o el padre”, señala Kato.
En este caso, al donante ee le quita solo una porción de su hígado, el cual será trasplantado en la persona enferma.