Una solución al transporte colectivo en Santo Domingo

Los sistemas de transportes deben ser estudiados con soluciones convenientemente diseñadas, con el fin de obtener cuando menos un alivio a la alarmante densidad de tráfico urbano e interurbano en una ciudad como la de Santo Domingo, cuya población de manera continua experimenta un crecimiento poblacional alarmante.
No vamos a entrar en detalles estadísticos, que podrían crear falsos marcos de referencias, en razón de que no poseemos datos precisos y actualizados de la verdadera situación imperante en el tránsito de Santo Domingo, y su periferia de barrios marginados, así como las circunstancias y características de la ciudad y además la real situación financiera del cabildo, porque la solución que vamos a sustentar, podríamos correr el riesgo de crear confusiones debido a que las autoridades municipales, por su precariedad económica, aconsejarían sistemas distintos a la solución que consideramos que mejor se ajusta a la realidad presente y al futuro inmediato, solución que solo el Estado podría emprenderla o encargar al sector privado de su implementación. Nos referimos concretamente al transporte elevado y tal vez algunos tramos al subterráneo, aun cuando sabemos que este último es muy costoso.
Entendemos que el transporte colectivo elevado es sin lugar a dudas a largo plazo el más económico y de posible rentabilidad y con factibilidad de obtener un financiamiento más blando, que cualquier otro sistema conocido. Esto es así, si se tiene bien claro que precio del pasaje debe ser ajustado al capital invertido, al mantenimiento y a su vida útil, y además, si conocemos que el sistema elevado propuesto supera ciertos índices y el usuario se encuentra en condiciones de pagarlo, siendo eliminado en el caso de una empresa que opere el servicio –los subsidios siempre resultan onerosos, para el Estado o el municipio y para los contribuyentes que a través de los impuestos son los en últimas instancias cubren el importe de los mismos.