UNA SOPA… pero de frutas

12_01_2018 HOY_VIERNES_120118_ ¡Vivir!1 C

Con un sabor singular, que va desde el dulce almibarado hasta un ligero toque dulzón, una textura y colores que sorprenden, las sopas de frutas se elaboran como entrante, primer plato y postre.
Aunque este tipo de preparaciones sorprende a los comensales en nuestro país, en muchas regiones del mundo se preparan y consumen las sopas de frutas, ya sean calientes o frías.
Regularmente son un platillo para degustar en la estación del verano y con frutas de temporada o se preparan como postre. La mayoría de las sopas de frutas llevan entre sus ingredientes especias de las que se utilizan en platos salados, hierbas de aroma, bebidas como jerez, ron, y brandy, así como lácteos: quesos, leche, yogur o crema.
Una sopa muy famosa es la “fruktsuppe” de Noruega se hace con frutos secos (albaricoques, uvas y ciruelas pasas). Mientras que en Hungría se considera un manjar una sopa tradicional preparada con cereza agria, a la que se incorporan fresas y vino.
En general, las sopas frías y calientes son parte de la cultura culinaria de los países escandinavos, bálticos y de Europa Oriental.
Otros ejemplos, de esta práctica son la sopa de melón fría de Boston, la “sangrita”, que se prepara en México, o el gazpacho con sandía, de España.

Recetas
Sopa de cerezas

1 taza de cerezas sin hueso
3 tazas de agua
Azúcar al gusto
1/2 taza de nata
El zumo de 1/2 limón
1/2 taza de maicena
Sal y especias (como clavo y canela)
Preparación. Se hierven las especias en una taza de agua durante cinco minutos. Se cuelan y se reservan. En otro cazo más grande, se cuece medio kilo de cerezas en dos tazas de agua. Se añaden el zumo de medio limón, la taza de azúcar y una pizca de sal. Se agrega también el agua que se habían hervido las especias. Cuando esta mezcla comience a hervir, hay que bajar el fuego y dejar que las cerezas se ablanden con el calor. Tras unos 10 minutos hirviendo, se apaga el fuego y se deja reposar. Mientras, se mezclan en un bol la maicena con la nata. Cuando esta mezcla ya no tenga grumos, se vierte al agua con las cerezas y se hierve el conjunto durante tres o cuatro minutos. Se retira del fuego, se deja que quede a temperatura ambiente y se introduce en la nevera -como mínimo, durante tres horas- para servir la sopa de cerezas bien fría.

Sopa de melón
1/2 melón
1/2 cucharadita de canela en polvo
1/2 cucharadita de nuez moscada en polvo
1/2 cucharadita de cúrcuma
1 ramita de tomillo
Preparación. Mezclar todos los ingredientes excepto el tomillo con ayuda de la batidora. Mantener frío hasta el momento de degustar. Servir sobre la cáscara del medio melón. Adornar con la ramita de tomillo.

Sopa de fresa helada

2 tazas de fresas frescas picadas
1/2 cucharada de miel
1/2 taza de yogurt griego
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
1/2 cucharadita de extracto de naranja
1/2 taza de leche de almendras o común
1/2 taza de agua
Ralladura de naranja
Preparación. Primero se coloca una cacerola con las medidas determinadas de agua a fuego moderado. Se añaden las fresas y se deja que ablanden por unos 10 minutos aproximadamente hasta que se encuentren suaves y tiernas. Luego, se retiran las fresas del fuego, se deja enfriar la fruta por unos pocos minutos y cuando las fresas se encuentren a temperatura ambiente, se incorporan en una licuadora, junto a la leche y el yogur. Se licúa por unos tres minutos o hasta obtener un licuado realmente cremoso y tentador. Se continúa incorporando el extracto de vainilla, el extracto de almendras y la miel. Se licúa por unos pocos segundos más, y ya tiene lista la sopa para llevarla a la nevera por unas dos o tres horas. Para terminar, después de que el licuado se encuentre verdaderamente helado, ya puedes servirlo en un bonito plato, decorarlo con hojas de menta y ponerle por encima un poco de ralladura de limón.

Sopa de piña con mango

1 lata de piña en almíbar
2 tazas de agua de coco
1 shot de ron
2 mangos maduros
Una ramita de hierbabuena
Preparación. Se comienza triturando la piña con su almíbar, el agua de coco y el ron. Se cuela todo usando un colador muy fino y se reserva en el frigorífico. Luego, pela los mangos y, con la ayuda de un sacabolas, se extraen unas bolitas. Se pica la hierbabuena en una juliana muy fina. Se disponen las bolitas de mango en un plato hondo, se vierte la sopa sobre las bolitas y se decoramos con la juliana de hierbabuena.