Unidos por las colas

Eusebio Rivera Almodóvar

Su historia y su presente obligan a considerar al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) como la principal agrupación política protagonista del devenir económico y social de la República Dominicana en los últimos 20 años. Con sus aciertos y errores, ha logrado ganar la presidencia en cinco procesos electorales y actualmente se está produciendo un enfrentamiento entre sus miembros por el tema de la reelección, con dos corrientes, una encabezada por el ex presidente de la República, Dr. Leonel Fernández, la otra por el actual presidente Danilo Medina y una tercera tendencia, minoritaria, pero muy influyente, que plantea la extemporaneidad de la discusión y/o su convicción de que, antes de las elecciones del 2020 las diferencias serán dirimidas.
Los partidos de oposición lucen entusiasmados con las contradicciones internas del PLD ignorando que esos escarceos pueden ser una fuente de distracción con el propósito de socavar sus aprestos organizativos y crecimiento en militancia con miras al 2020 y, sobre todo, no parecen darle importancia a la experiencia reciente, donde se juntaron mansos y cimarrones peledeístas y aliados para garantizar y/o santificar un cuestionado triunfo electoral.
Pase lo que pase con el proyecto reeleccionista, al día de hoy los peledeístas han dado cátedras de saber gobernar, donde, conforme a los fundamentos del maquiavelismo, la primera regla es “mantenerse en el poder” y, en nuestro caso, con tantas colas que pisar en los tres grupos de peledeístas mencionados al principio, no importa quién encabece la boleta, todos entrarán en el mismo refugio y no importa si se pisan las colas entre ellos mismos, lo importante para poder ganar es que los gritos no se escuchen afuera.