Venezuela: cómo se planeó un golpe y un intento de asesinato contra Maduro

Opposition activists, seen here behind a Venezuelan flag, protest against the deaths of 43 people in clashes with the police during weeks of demonstrations against the government of Venezuelan President Nicolas Maduro, in Caracas on May 17, 2017. 
The United States warned on Wednesday at the United Nations that Venezuela's crisis was worsening and could escalate into a major conflict similar to Syria or South Sudan. / AFP PHOTO / JUAN BARRETO
Opposition activists, seen here behind a Venezuelan flag, protest against the deaths of 43 people in clashes with the police during weeks of demonstrations against the government of Venezuelan President Nicolas Maduro, in Caracas on May 17, 2017. The United States warned on Wednesday at the United Nations that Venezuela's crisis was worsening and could escalate into a major conflict similar to Syria or South Sudan. / AFP PHOTO / JUAN BARRETO

En abril pasado, un grupo de militares venezolanos disidentes estaban refugiados en la vecina Colombia planeando derrocar al Gobierno del presidente Nicolás Maduro cuando tomó contacto con ellos un conjunto de personas con planes similares.
El segundo grupo, formado en su mayor parte por civiles, quería asesinar a Maduro y sugirió unir fuerzas. Mostró videos de drones armados enviados desde Miami y probados en una granja colombiana.

Los disidentes militares no aceptaron participar. Los civiles les parecían poco profesionales y no tenían interés en matar a Maduro. Su objetivo era capturarlo y someterlo a juicio.

Hace dos semanas, cuando Maduro hablaba en un desfile militar en Caracas, drones cargados de explosivos plásticos fueron detonados en las cercanías como parte de un intento de asesinato fallido. Uno de los participantes de la reunión de abril en Bogotá dijo en una entrevista que creía que las personas con quienes se reunió su grupo eran las responsables.

Infiltrados. Su grupo, del que formaban parte miembros de las cuatro ramas de las fuerzas armadas, más tarde fue infiltrado por los servicios de seguridad venezolanos. Varias decenas de ellos fueron detenidos, con lo que se desbarató el intento más serio de derrocar a Maduro de sus cinco años de Gobierno. El plan se denominaba Operación Constitución. El hombre sigue en el extranjero.

Su teoría acerca de quiénes estaban detrás del ataque con el dron es una de varias pistas sobre los autores del ataque del 4 de agosto.

El gobierno también sabe algunas cosas sobre los conspiradores. Dice que los financia Osman Delgado, un venezolano que vive en Miami y está vinculado a un ataque de 2017 a una base militar. Delgado no pudo ser contactado para que formulara declaraciones.

El gobierno ha difundido grabaciones de audio de quienes parecen ser los atacantes el día del intento de asesinato. Las grabaciones muestran a un grupo caótico discutiendo y regañándose unos a otros por no reportarse, por no hablar suficientemente alto o anunciar que la ceremonia militar que iba a ser atacada estaba en marcha.

En un momento dado, se puede escuchar a uno de los supuestos conspiradores dando una serie de instrucciones sobre cómo operar el dron. Más tarde, otro exige información sobre el resto del grupo después de que un dron está en el aire. “Actualizaciones por favor. ¡Digan algo! ¡Todo está en silencio!”, se escucha decir.

El gobierno parece estar utilizando el complot para perseguir a adversarios po líticos que podrían no tener relación alguna con este, táctica que ha usado en el pasado. En algunas ocasiones detuvo a oponentes y los acusó de sabotaje cuando la economía y los servicios básicos colapsaban. En el pasado, los complots en su mayor parte eran inventados con fines políticos; ahora son cada vez más reales.

En las últimas dos semanas, el gobierno anunció la detención de dos altos oficiales de la Guardia Nacional, un legislador y casi una docena de otras personas, muchas menores de 30 años.

La Organización Justicia Venezolana, una agrupación de derechos humanos, dice que actualmente hay tras las rejas unos 150 hombres y mujeres de las fuerzas armadas.

Soldados de Franela. Un grupo que se hace responsable del atentado de este mes es una red de activistas en línea llamada Soldados de Franela, llamada así por la forma en que los manifestantes en las calles esconden sus rostros. El conspirador fugado, sin embargo, no cree que sean las personas con las que se reunió en Bogotá.

Lo que está claro es la profundidad de la desesperación que se extiende por Venezuela a medida que desciende a un estado anárquico y fallido donde el crimen es desenfrenado, los que pueden abandonan el país y el hambre carcome a muchos de los restantes 30 millones de habitantes del país. Durante al menos un año, ha habido múltiples rebeliones a pequeña escala, en su mayoría no relacionadas.

Las autoridades dicen que 34 personas, incluidos líderes de la oposición y ex manifestantes estudiantiles, conspiraron en el ataque con drones. El presidente resultó ileso, pero gran parte del país vio en vivo por televisión cómo cientos de soldados se dispersaban tras las explosiones fuera de cámara, avergonzando profundamente al gobierno.

Entre los detenidos se encuentran un general y un coronel de la Guardia Nacional y el congresista, Juan Requesens.
Este último ha sido acusado de intento de homicidio y traición. El gobierno publicó un video de Requesens, de 29 años, que lo muestra aparentemente respondiendo a un interrogador y reconociendo su participación en el complot. Su partido dice que fue obligado y drogado. Otro video que sus partidarios filtraron lo muestra en un estado lamentable, casi desnudo y usando lo que parece ser ropa interior sucia.

Más sospechosos. Las autoridades ahora están buscando otros 20 sospechosos, incluido un legislador exiliado, quienes estarían prófugos en América Latina y Estados Unidos.

El gobierno nombró como uno de los líderes a Julio Borges, el ex jefe del Congreso liderado por la oposición de Venezuela, quien huyó a Colombia a principios de este año. Borges ha negado su participación y dijo que los ataques fueron perpetrados desde las propias filas del gobierno.

Soldados de Franela se formó tras una ola de manifestaciones contra el gobierno en 2014. Su sitio web y cuentas en redes sociales han sido populares entre los manifestantes y los grupos de resistencia por sus actualizaciones sobre las protestas y noticias críticas del gobierno. En 2017, Soldados de Franela comenzó a difundir mensajes y videos de Óscar Pérez, un oficial policial de élite que se apoderó de un helicóptero y llamó a los venezolanos a rebelarse contra el gobierno.