Venezuela: La vida, la patria y la comida

Eusebio Rivera Almodóvar

Al día en que escribo, el saldo fatal de las protestas en Venezuela ha sido reportado por la prensa en cinco muertos. Los que conocimos los tiempos de abundancia y prósperos del hermano país, no imaginamos que un proceso revolucionario como el encabezado por el difunto Hugo Chávez podría terminar en el desastre socio-económico que la prensa nos relata y que, a pesar de las medidas restrictivas del gobierno venezolano, se filtran en las redes sociales.
Esa realidad, cuyos orígenes los expertos podrían explicar de diferente forma o de acuerdo a su íntima inclinación ideológica, no tengo suficientes elementos de juicio para trazar su etiología, pero en cualquier escenario y análisis tendría que estar el factor “Maduro” incluido, aunque siendo objetivos, no podría ser catalogado como único responsable de la crisis. Pero, antes que encontrar culpables, se necesitan soluciones, porque el pueblo venezolano no puede continuar viviendo una pesadilla teniendo que violentar tiendas para comer y buscar en la basura desechos para utilizarlos como alimentos.
Fuera de las reglamentaciones y obligación de las fuerzas armadas, muy pocos son capaces de dar su vida por la patria, pero si, por casualidad, como parece estarse dando en Venezuela, la vida, la patria y la comida están unidas como motivos para luchar, la “madre de todas la bombas”, que supuestamente el presidente norteamericano ordenó lanzar contra el ejército islámico, es una bebé frente a lo que podría pasar allí, donde esta vez la tradicionalmente cuestionable Organización de Estados Americanos (OEA) parece estar buscando, con aparente sinceridad, salidas negociadas, aunque lamentablemente nuestro país se abstuvo de votar por miedo o charlatanería injustificables.


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