¿Vio que no es vanidad, señor Presidente?

Millizen Uribe

Un mes atrás, usted, señor Presidente, durante la reinauguración del hospital Dr. Francisco Moscoso Puello dijo que la decisión de la clase media de no ir a escuelas ni hospitales públicos era vanidad.
De manera textual, expresó: “El clase media que no quiera mandar a su hijo a una escuela de las que estamos construyendo por vanidad personal, es su problema, pero no porque el Estado no le ofrece la oportunidad de entregarle una educación de calidad en una infraestructura a la dignidad que se merece. (…) Del mismo modo los que no quieren ir a un centro hospitalario como este que recién se inaugura, el cual no hay ningún privado en el país que lo pueda superar, es su problema, pero las condiciones están dada para que cualquier persona reciba atención de calidad”.
Pero, el tiempo pone todo en su lugar, y tras esa declaración algunos hechos demuestran que, aunque es posible que haya personas vanidosas en la clase media, también lo es que todavía hay motivos para que una parte no confíe 100% en hospitales y escuelas si de buscar servicios de calidad se trata.
Para muestra dos botones: el caso del Hospital Regional Universitario Jaime Mota, donde un informe de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud, a raíz de las muertes consecutivas de siete recién nacidos, indica que se constató falta de tecnología, baja aplicación de protocolos neonatales, debilidades en el laboratorio clínico, en el departamento de imágenes, en el equipamiento de áreas de atención neonatal y ausencia constante de médicos especialistas.
Otro ejemplo: el mismo Ministerio de Educación dio cuenta que en una evaluación, apenas un 12% de los alumnos de tercer grado de primaria aprobó la asignación de lectura, y un 27% matemáticas.
Entonces, con todo respeto, señor Presidente, ¿Qué mujer, sea clase media o baja, humilde o vanidosa, al momento de parir querrá arriesgar su vida y la de su hijo en un hospital público, donde ni siquiera hay seguridad de que le tomarán los signos vitales?
¿Qué familia quiere arriesgarse a que sus hijos no aprendan ni lo más básico de lo básico en una escuela pública: lectura comprensiva y lógica matemática?
¡Y ojo! A usted señor Presidente hay que reconocerle la asignación del 4% para Educación, la Tanda Extendida y la remodelación de varios hospitales. Pero creer que ya todo está hecho y que la calidad sanitaria y educativa están logradas y garantizadas es querer tapar el sol con un dedo y no ver el camino que falta recorrer para que cualquier dominicano, no por obligación, sino por elección, que acuda a centros públicos reciba un buen servicio, que más que atenciones, son derechos fundamentales.