Vivos, conscientes y renovados

Me tocó el inmerecido honor de presentarle el primer parto escrito de mi amiga y colega Ana Tholenaar. Una mujer de palabras sabias y de caminos sabios, que posee el privilegio de escribir como habla y vivir como piensa.

Confieso que he leído: Vivos, conscientes y renovados, de principio a fin. Lo he leído de forma pausada, reflexiva y sin apuros. Es una propuesta de autoayuda que invita a crecer, madurar y renovar para alcanzar la felicidad. En la introducción, la autora pone en evidencia sus hábitos de educadora cuando plantea la diferencia entre vivir y estar conscientes para qué se vive y, más reflexiva aún, cuando plantea la autonomía de estar vivo, que se experimenta a través de la libertad, la conciencia, el empoderamiento, el gozo y disfrute de la vida.

Hoy conocemos de personas que mueren lentamente a través de la infelicidad, de asumir una vida con actitudes emocionales negativas: ira, rabia, enojo crónico, desapego, frustraciones, vergüenza, miedo, resentimiento, odio, culpa y victimización, en vez de asumir las actitudes emocionales positivas. En ese recorrido Ana se detiene como toda buena psicoterapeuta en la búsqueda del rincón donde habita el ser: la conciencia; aquella que nos lleva a tener razón sobre sí mismo, sobre la existencia y su relación con el mundo, pero también, la capacidad de discernir entre el bien y el mal, entre lo justo y lo injusto.

Como toda maestra militante del espíritu de prevenir, reflexionar y tratar, Ana Tholenaar presenta al final de cada capítulo unos ejercicios prácticos, objetivos, reflexivos para que el lector aprenda y descubra sobre su vida, su consciencia y su compromiso de vida. En cada párrafo, encierra la agonía existencial de lo que ha escuchado, ha visto y a olfateado, en su consulta, en sus talleres de crecimiento, en las horas de té y café que socializa y, como toda persona comprometida, sensibilizada, empoderada, pare este libro de auto ayuda, como una forma de llegar a más personas, de despertar y remover más conciencia para ayudar a cientos de seres humanos a través de la palabra escrita, pero dicha de forma puntual, sabia, bien cuidada, en una prosa sencilla, relajada, propia de una educadora de la vida y del crecimiento humano.

El tercer capítulo habla sobre la renovación, aquel proceso cíclico que nos estimula al cambio, a la transformación, regeneración, al rejuvenecimiento de nosotros mismos para una vida integral, saludable y próspera a la que tenemos derecho.

Les confieso que este libro: Vivos, conscientes y renovados, es un manual de auto ayuda para tenerlo en la mesita de noche, llevarlo en el equipaje, compartirlo en tertulia, y espacio de crecimiento humano.


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