YOLANDITA MONGE tuvo un reencuetro con sabor a picardía

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Tal y como se había anunciado meses atrás, la artista puertorriqueña Yolandita Monge interpretó “Mis más grandes éxitos” en un recital en el que, aparte de la buena música, predominó la complicidad y la simpatía hacia el público dominicano.
“Soy la mujer más suertuda y bendecida”, expresaba la artista mientras le agradecía al público su cariño y su presencia en el Teatro La Fiesta del hotel Jaragua, donde apenas iniciaba su concierto con motivo del Día de las Madres.

El reloj marcaba las diez y diez de la noche en consonancia con un acorde acústico que indicaba que a la noche “se le iría la mano”. Y sin más, la artista de 62 años apareció radiante sobre el escenario para darle riendas sueltas a una noche, que al igual que el tema que interpretaba, se convertiría en un “Derroche” musical.

Canciones como “Me sorprendió la luna”, “Qué pena de este amor”, “Te veo pasar” y “La distancia”, fueron cantados a todo pulmón por un público emocionado que conocía al dedillo estas y otras interpretaciones de la artista puertorriqueña.

Emocionada con el apoyo que a lo largo de su carrera le ha ofrecido la clase artística dominicana, agradeció a Anthony Ríos, con quien se vinculó sentimentalmente años atrás y a quien una vez más le dedicó el tema “Señor del pasado”. Además, prometió que antes de marcharse a Puerto Rico iría a visitar al intérprete de “Si usted supiera señora”.
La ocasión permitió a Monge expresar públicamente su admiración y respeto hacia a la artista dominicana Maridalia Hernández, a quien invitó al escenario para agradecerle directamente.

Más que por la intensidad de su música, Yolandita se hizo sentir sobre el escenario por su buen sentido del humor y la picardía con la que exponía expresiones autóctonas como “Eta que ‘tá aquí…” de la dominicana Andre Veloz y “La pimienta es la que pica”, título que recientemente Fefita “La Grande”, Maridalia Hernández y Milly Quezada utilizaron en una canción que realizaron juntas.

La artista, que entre una y otra pieza musical aprovechaba para pasearse entre el público y hacerse fotografías con la gente, se mantuvo relajada durante las dos horas en las que aproximadamente interpretó las canciones claves de su repertorio.
Aun así, una parte del auditorio susurraba que la intérprete borinqueña debió interpretar exclusivamente los temas más significativos de su carrera.
Temas como “Cierra los ojos”, “Acaríciame” y “Cómo puedes”, cerraron con broche de oro el encuentro de la también compositora con el público dominicano.
“No me olviden porque yo no los olvido, siempre los llevo en el corazón”, fueron las palabras de despedida de la cantante.


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