“La intuición es básica para crear”

CLARA SILVESTRE
Ha publicado 25 libros,  y tiene otros  10 inéditos. Es la mejor carta de presentación y prueba irrefutable de una vida dedicada a las letras.

Aunque a Bruno Rosario Candelier, ganador del Premio Nacional de Literatura 2008, le fue otorgado el Premio Internacional del Instituto de Cultura Hispánica a la mejor tesis doctoral presentada ese año en la Universidad Complutense de Madrid, recibir el que considera el más alto galardón de las letras dominicanas, se constituye en su más profunda satisfacción.

Esto sin dejar de lado que las manifestaciones de amigos, allegados y otros no tan cercanos, le han hecho sentir que la gente en su mayoría ha disfrutado este premio como algo propio.

El acto en el cual recibirá la alta distinción  de manos del presidente de la Fundación Corripio, José Luis Corripio Estrada, y del secretario de Cultura, José Rafael Lantigua, será celebrado  el martes 19 de febrero a las 7:30 de la noche.

Aunque en estos días ha interrumpido su ritmo de trabajo habitual, su vida no cambiará por este premio: continuará dedicado cada día a leer y escribir, trabajando por la literatura, como  hace desde hace muchos años.

Bruno Rosario Candelier aprovecha cada día partiendo de un principio romano que aprendió cuando estudió latín: “Nulla dies sine linea”,  que significa “ningún día sin una línea. Es decir que diariamente hay que hacer algo. Si uno escribe diariamente una página, al año tiene uno 365 páginas, y ahí hay un libro.   Casi siempre escribo más de una página. Doy respuesta a esa vocación, a esa necesidad espiritual”, dijo.

“Un premio no transforma ni cambia nada, la calidad de una obra es lo que determina la categoría de un escritor, no el premio. Sí puede  dar proyección, promoción, reconocimiento, y por supuesto, satisfacción. Y desde que me dijeron que me otorgaron el premio, he recibido llamadas y visitas de muchas personas que me han mostrado estima y aprecio. Eso, sin duda alguna,  me reconforta”.

En 1990 Bruno Rosario Candelier funda el Ateneo Insular, una organización de escritores que tiene como bandera estética el interiorismo, movimiento literario también creado por él, a fin de que sus integrantes tomen conciencia de su propio don  creador “y traten de captar y expresar el impacto que lo real produce en su conciencia”.

 “Todo comienza por lo sensorial, porque la realidad comienza viéndola, tocándola, oliéndola, pero superamos al realismo porque los realistas expresaban lo que percibían a través de los sentidos.

“Nosotros  pensamos que había que ponerle atención a esa otra faceta interior que es muy humana y real, porque lo interno, lo espiritual y trascendente, es real, pero es otra realidad, por eso le llamamos  ‘realidad trascendente”.

¿Qué puede decir sobre lo intuitivo y el escritor?

“La intuición es básica para crear; es indispensable  tanto para el arte como para la ciencia. Sin intuición no se hace nada, pero ésta hay que mejorarla con la formación, el desarrollo intelectual, los conocimientos, y éstos no se intuyen, se adquieren.”

 Sobre la vocación literaria explica que ésta no se hereda, viene de las musas como una fuerza superior que elige a las personas para tal o cual cosa, siendo muy importante que se pueda descubrir sus dones y lo que debe hacer en la vida, punto que él siente descubrió a temprana edad.

 “Desde los 16, ya sabía lo que quería. Y eso es importante porque  hace que uno enrumbe toda su potencialidad, su energía y todo lo que uno hace hacia la consecución del objetivo que se requiere para cristalizar, digamos, la satisfacción, la meta, en torno a lo que uno sabe que quiere”.

Su sueño. “Me gustaría poder publicar todos mis libros. Ahora mismo tengo como diez  inéditos.

“Me gustaría contar con más recursos para promover la literatura a nivel nacional. Hay rincones a los que no he podido llegar por falta de recursos”.

Frente a la Academia

La Academia Dominicana de la Lengua atesora muchos de los logros y satisfacciones de Bruno Rosario Candelier, quien es miembro de la misma desde 198, y su director desde  2002. Su labor se encuentra compendiada en los boletines editados por dicha institución.

Como explicó a ¡Vivir!, esta institución   realiza un trabajo a lo interno y lo externo. El primer aspecto está  relacionado con la Real Academia Española, institución de la que son representantes en  República Dominicana. El segundo, a lo externo, incluye la permanente organización de conferencias y seminarios.

Pero espera que el gobierno otorgue un millón de pesos mensuales a la Academia para poder desarrollar el valioso trabajo que debe realizarse.