“La posadera”, divertida comedia

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CARMEN HEREDIA DE GUERRERO
carbosco@hotmail.com
En ocasión de celebrar el 62 Aniversario de la Compañía Nacional de Teatro, su directora, la actriz Flor de Bethania Abreu, lleva a escena en la Sala Manuel Rueda, la divertida comedia de Carlo Goldoni “La Posadera”.

El elenco conformado por los actores, Orestes Amador, Víctor Checo, Wilson Ureña, Yorlla Lina Castillo, Ernesto Báez, Estrella Piantini y Yamilé Scheker, logran una unidad orgánica atractiva, dentro del esteticismo propio de la comedia clásica del siglo XVIII. Carlo Goldoni (1707-1793), nacido en Venecia, esta considerado el renovador de la Comedia del Arte, expresión teatral que dominó la escena italiana por más de dos siglos. Eliminando máscaras y bufonerías,  Goldoni se manifiesta como un creador de caracteres y un perfecto pintor de ambientes; sus obras no están exentas de una fina sátira, dentro del espíritu moralizante del siglo, y sus comedias, siguen la máxima del clasicismo griego por cuanto, “La comedia se inventó para corregir vicios y poner en ridículo las malas costumbres”.   La Posadera, su más famosa y representada obra, definida de ambiente y caracteres, de manera ágil retrata a la voluntariosa posadera y sus historias y nexos con los visitantes. Sin embargo, este personaje  –Mirandolina- tiene una importancia más allá de la simple y coqueta posadera, al constituirse en una de las primeras protagonistas en la historia de teatro, que se atreven a elegir y decidir por sí mismas su propia felicidad.

La puesta en escena.   A manera de ambientación sonora, se inunda la sala de la popular melodía napolitana “Funi culi, funi cula”, que si bien no corresponde la época de la narración, su contagioso ritmo de tarantela se adecua  a la perfección a la dinámica de la farsa. Adiciona además la directora Flor de Bethania Abreu, conocedora y amante del teatro clásico, la voz del narrador o juglar como  introito, en una plausible intención didáctica. Dentro del limitado espacio escenográfico creado por Bienvenido Miranda, con pocos elementos, los esenciales para dar vida a la posada, se desarrolla la acción con adecuado ritmo escénico.  Los actores y actrices todos con características protagónicas, manejan con exquisitez el refinado sentido cómico del texto. Orestes Amador-el Marqués-  hace las delicias de este gracioso personaje,  y con  apropiada gestualidad, proyecta al anciano enamorado de la posadera. Víctor Checo –el Conde- de pretensiones similares, de igual manera encanta, ¡cuanta gracia hay en su interpretación!. Los diálogos entre estos dos personajes son sencillamente exquisitos. Por su parte, Yorlla Lina Castillo, logra estructurar a la pícara posadera. Muy adecuada para el personaje, maneja muy bien el sentido de la ironía.

Más detalles

Estrella Piantini y Yamilé Scheker

En la obra “La posadera”, resultan encantadoras estas dos comediantes del patio.

 Wilson Ureña

En el rol de Fabrizio, enamorado y finalmente escogido, aunque no amado por Mirandolina

Lina Castillo

Exhibe con gracia  su grácil figura y exuberantes atributos.