10 mil civiles han muerto desde invasión EEUU a Irak

EL CAIRO.- Más de 10,000 civiles iraquíes murieron desde la invasión estadounidense de Irak hace un año, afirmó el jueves Amnistía Internacional en un informe en el que denuncia las “flagrantes violaciones” de los derechos humanos en ese país.

“Un año después del comienzo de la guerra contra Irak, la promesa de una mejora de los derechos humanos para los iraquíes está lejos de cumplirse”, afirma la organización de defensa de los derechos humanos.

Según ella, se estima “en más de 10.000 los civiles iraquíes muertos en un año debido a la intervención militar en Irak y a la ocupación” que tuvo lugar después.

“Un año después de la guerra, se mata a civiles iraquíes cada día”, agrega el informe según el cual “parece que muchos de ellos han muerto debido a un uso excesivo de la fuerza por parte de las tropas estadounidenses o bien en circunstancias dudosas”.

Paralelamente, “los civiles iraquíes se enfrentan al peligro que representan los ataques que aparentemente llevan a cabo los grupos armados” y que dejaron “cientos de muertos entre los civiles”, según la nota.

[b]Siete muertos en Irak[/b]

Al menos siete iraquíes murieron y varios otros resultaron heridos ayer en dos actos violentos en Irak, el más grave de ellos una explosión frente a un hotel de la ciudad meridional de Basora, que arrancó la vida a cuatro civiles.

Horas después, en la conflictiva localidad septentrional de Baquba, tres empleados de una cadena de televisión local murieron al tiroteados.

Además, grupos de insurgentes atacaron varios hoteles en Bagdad, aunque sin causar víctimas.

Ese ataque se produce 24 horas después de que un coche-bomba destruyera el hotel bagdadí “Monte Líbano” y segara la vida a varias personas.

Esta mañana, y según un portavoz militar británico, cuatro civiles resultaron muertos en la explosión que se produjo frente al hotel Merbad, situado en el centro de Basora.

La fuente indicó que no se ha podido determinar la causa de la explosión, que algunos testigos atribuyen a un coche bomba, aunque para los militares podría deberse a un artefacto colocado en la acera, frente al establecimiento.

En una conferencia de prensa en Bagdad, el general Mark Kimmitt, portavoz de las fuerzas de ocupación, insistió en que aún no se disponía de datos sobre el origen o la intención del ataque.

El hotel es utilizado de forma asidua por los militares británicos para efectuar sus conferencias de prensa y por las autoridades civiles de la ciudad.

Uno de sus funcionarios señaló que el hotel es frecuentado además por extranjeros y que estaba considerado como uno de los más seguros de Basora.

Esta ciudad es el centro de referencia del sur chií de Irak y hasta ahora se la suponía más tranquila que Bagdad y las áreas de influencia suní del oeste de la capital.

Este atentado se produce menos de 24 horas después de que un coche bomba acabara con la vida de siete personas en la capital, entre ellas, un asesor de seguridad británico.

Fuentes militares norteamericanas en Bagdad han asegurado que el atentado de anoche fue causado por un coche bomba y revisado a la baja en número de víctimas mortales que ahora coinciden con las del Ministerio de Interior.

Según ambas fuentes, son finalmente siete los fallecidos y todavía hay una treintena de heridos hospitalizados.

Kimmitt añadió en su comparecencia que el hecho de que el coche bomba estuviera en medio de la calle hace dudar de que el objetivo fuera el hotel Monte Líbano, que resultó prácticamente destruido en la explosión.

Las autoridades norteamericanas han acusado directamente a la red terrorista internacional de “Al-Qaida” de estar detrás de los atentados.

En un incidente separado, un grupo de personas armadas abrieron fuego contra un autobús que transportaba a varios empleados iraquíes de la televisión local de Baquba, sufragada con dinero estadounidense.

Tres hombres resultaron muertos en el acto y, al menos, otros cinco sufrieron heridas de diversa consideración, explicaron fuentes militares.

La resistencia ha atacado con frecuencia a los civiles iraquíes, que trabajan con las fuerzas de ocupación, por considerarlos colaboracionistas.

En un comunicado hecho público esta tarde, el administrador civil norteamericano en Irak, Paul Bremer, ha dicho que “no hay ninguna duda de que los terroristas están haciendo todo lo posible para detener el avance de Irak hacia la democracia”.

“Esta última atrocidad se suma a los otros ataques terroristas contra civiles inocentes por todo Irak, así como a los atentados terroristas de Madrid de la semana pasada”, afirmó Bremer.

Las fuerzas de seguridad, tanto militares estadounidenses como de la policía iraquí, se encuentran en estado de máxima alerta ante una prevista escalada de la violencia en estos días que preceden al primer aniversario de la invasión de Irak.

El sábado día 20 se cumple un año de los primeros bombardeos que marcaron el inicio de la campaña militar dirigida por Estados Unidos y que concluyó el 9 de abril con la toma de Bagdad y la caída del régimen de Sadam Husein.