El fallo de Fello

¿Qué puede hacer la dirigencia del PRM para impedir que le “impongan”, a través del TSE, la candidatura  del doctor Rafael Suberví Bonilla en una plaza tan importante como la del Distrito Nacional? Especialistas y entendidos  dicen estar  a la espera de las motivaciones de la polémica decisión para conocer los argumentos de los miembros de esa alta corte para evacuar (nunca mejor dicho) esa sentencia, pero es evidente que el  margen de maniobra de la dirigencia de ese partido frente al hecho cumplido (dicen que las sentencias del TSE son inapelables y de obligatorio cumplimiento) es muy estrecho. Es evidente, también, que  los perremeístas están convencidos, y no son los únicos, de que la larga y poderosa mano del gobierno está detrás de esa decisión. ¿Qué harán ahora? ¿Desacatarán la sentencia? ¿Negociarán con Fello para convencerlo de que decline en favor de David Collado?  Si juzgamos por la forma en que se ha expresado el exsíndico de la Capital, quien ayer declaró  a reporteros de HOY que a la dirección  de su partido no le queda otra alternativa que aceptar su candidatura,   esa parece ser una misión imposible. Si en verdad se trató, como se alega dentro y fuera del PRM, de una decisión  destinada a favorecer los intereses del candidato-presidente y el continuismo peledeísta hay que reconocer que cumplió su propósito, pero también hay que decir que la jugada puede volverse, como si de un boomerang se tratara,  contra sus maquinadores. Porque está claro que la puerta que acaba de tocar Suberví Bonilla en procura de amparo a sus aspiraciones también  pueden tocarla otros aspirantes, y  en este país y en este momento no hay un partido político que haya violado con mayor desfachatez el derecho de sus militantes a ser elegidos que el PLD.